sábado, 23 de mayo de 2009

Chippendales go extreme, qué video!

---Sí ---me respondió, y puso la llave en la puerta sin darle importancia a mi presencia.

---Soy Rupert –dije--- el amigo de tu hermana Flavia ---. Pero eso tampoco la conmovió, y giró la llave. Iba a entrar sin detenerse a conversar.

Sin duda era una chica insulsa, y no le interesaba decir algo. Como un último recurso, sonreí; pero ella nada, abrió la puerta.

Lo gracioso, ahora que lo cuento, es que... ¡esa chica terminaría en un video célebre chupando pijas!, ¡y ustedes la hubiesen visto en ese momento de mi aparición!, seria, implacable, mientras llegaba vaya a ser uno de dónde. El video transcurre en un bar cerca de Miami, es de chippendales y se llama Saratoga. Llegaríamos ahí unos meses después del momento que les cuento, por indicación de Nico, un amigo muy querido. El video se llama “Chippendales go extreme”. Solía estar en xvideos.com. Pero me detengo acá porque me estoy adelantando demasiado. Lo que pasa es Eleonora cambió tanto que me entusiasmo.

Pero, como dije, volvamos, regresemos a la puerta de un edificio francés en una calle del Once. Como ella entraba sin darme tiempo a nada, desesperado, apelé a lo extremo: ---Hace días que sueño con vos. Sueño, me levanto, me hago la paja con vos… ---y me detuve como arrepentido. Pero enseguida, conciente de que era mejor no volver atrás, desembarqué a lo grande, ---Fue un mar de leche… ---, rematé, y sonreí. Y eso, esa frase, la delicadeza de mi dicción, no sé, tal vez la seguridad con que lo dije, y mi alegría al decirlo, o la satisfacción por ser capaz de concretar esa locura con ánimo sereno, algo de todo eso quebró a esa chica llamada Eleonora hasta entonces tan gélida. ---¿Me estás jodiendo? ---me preguntó divertida.

---Pareciera, pero no tanto -- dije ya hecho un mago.
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