miércoles, 12 de agosto de 2009

Escenas para la educación sexual del zarevich

(Se apagan las luces)

Segundo Acto:

El público se reacomoda. Un lacayo con voz aflautada, dice: “La representación que ustedes acaban de ver se trató de un sueño mancomunado”. Ordena unos leños (la chimenea es inmensa), enciende un fósforo y, mientras crece el fuego, toma distancia.
A medida que se aleja, vemos una mujer que amamanta en un sillón dorado; tiene facciones suaves, demasiado suaves para ser rusa; tal vez sea escandinava.

Arranca un piano. De pie, un militar enciende un cigarro mientras, parsimonioso, contempla la escena. Una vez devuelto el niño a la cuna, la madre se arrodilla frente al hombre, le baja el cierre y comienza a hacerle una felatio. El piano suena cada vez más lento. De pie, el hombre sigue fumando. La pija nunca queda en el primer plano que quisiéramos. La cubre la boca de la madre; hasta que sus labios terminan iluminados, da así a entender que ha tragado.

El piano culmina, se apagan las luces.
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