viernes, 30 de diciembre de 2011

Es dura la vida del artista

La aceptación de los demás: la mayoría de las veces es incómoda porque entre la expresión personal y el otro hay una distancia, un quiebre. Pocas veces hay verdadera empatía en términos de unidad. Sensibilidad, sos diáfana.

Qué sentido tiene pensar al otro y considerarlo a la hora de expresarse? Creo que poco, lo primordial es atender la necesidad expresiva de uno que de por sí está muy condicionada. Por ejemplo, con la idea del artista.

Versatilidad

Ella está parada a mi derecha y a la izquierda está él. Todos dicen que debería ser al revés pero, hay que tomar esas impresiones en serio? Es como cuando vas a un adivino y te dice lo que vas a ser en esta vida. En muchos aspectos eso que dice se cumple, y en otros aspectos no. En otros, pasa cerca. Pero, ¿cómo puede alguien hablar así? No le veo sentido más allá del juego que se entabla: poder analizar el lugar que tienen las creencias que nos determinan. Y más que nada: qué lugar le dejamos a lo que no creemos, pero igual consideramos. El ejercicio supremo de versatilidad. Despojarse del mayor número de creencias en pos de posibilidades, y lo mismo actuar. Conectarse con el sentimiento más que con la idea.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Los Rinpoches

Después de un tiempo, lo sé: cada mito se corresponde con una cultura. Cada inmersión se hace a través de coordenadas específicas que repiten un patrón que es humano y, según parece, se acerca a algo que es divino. No puede ser que tanta gente en tiempos tan distintos se saque el sombrero ante un sentimiento que te lleva más allá de lo posible.

Pero ningún espectáculo religioso, ningún discurso, puede acceder al sentimiento por el sólo hecho de ser transitado. Se necesita algo más íntimo.

lunes, 26 de diciembre de 2011

El fin de los valientes

Cualquier principio o dogma está limitado por el tamaño asombroso que tiene su oposición. Esa muralla que interactúa con el dogma alejándonos de una respuesta posible a nuestras dudas más importantes. Y sin embargo, nosotros insistimos en encontrar una respuesta que nos guíe. Es que la profundidad de la incertidumbre exige ser muy valiente, y uno no puede ser tan pero tan bravo sin garantías de ninguna índole.

El nacimiento del niño Dios

Un acontecimiento ocurre y después, como por arte de magia, se convierte en parte de una historia que crece hasta volverse sagrada. Queda así fuera de un contexto posible y de esa manera -alguien o algo- nos demuestra que existen cosas fuera de nuestra comprensión. Y sin embargo nos piden que las tengamos en cuenta.

El cosmos produjo una flor

Las cosas se mueven y progresan gracias a energías insondables que determinan los acontecimientos. De hecho los planetas se mueven, a veces chocan, y exigen dos por tres a nuestras emociones. Y a ellas, que son muy sentimentales, les cuesta aceptar esos cambios. Resultado: nuestra convivencia con el universo es ardua.

sábado, 24 de diciembre de 2011

Estancia Muchas islas

Las voces hablan hasta que un rancho termina consumiéndose por las llamas en un paraje lleno de carpinchos y avestruces; jamás se retiran cuando uno se los pide. Los ríos son para que uno los nade a caballo y tienen víboras espantosas que crecen gracias a los roedores que ingieren. Hay camalotes con flores preciosas y, en pequeñas islas con nombres guaraníes, palmeras quietas. En los alrededores, hombres que dominan como nadie los cuchillos. Y cada vez a menos distancia, máquinas, alambres y papeles volando que comunican cosas e intentan asociar al paraje a un mundo que cada vez produce más.

Incógnita

Todos los cactus son hombres que se han quedado petrificados por una simple razón: se han muerto y han reencarnado como figuras estáticas de un desierto que casi no tiene pájaros. Los pocos que hay son carroñeros o pequeños. Atrás, las montañas tienen piedras con formas raras y monjas desesperadas que buscan a Cristo como quien desea acceder a un placer supremo y nada abnegado. Por eso nos causan gracia cuando no se dejan tocar por los chicos que llegan a los doce o trece años y necesitan descargarse. Pero ellas no les dan sus agujeros. En cambio, rezan y lavan sus ropas no sabemos dónde ni cuándo.

El campo que inmantaba

Los caballos vuelan y te permiten hacer
un montón de poemas. Sobre todo
si tenés una chica y te la podes culear.
 
Y si hay víboras cerca, la cosa
se anima más. Es como un huracán
lo que pasa. Algo estalla y atraviesa
un montón de hectáreas
con pasturas de miles de años.
 
Y todo eso deja surcos donde después
pasa el agua, y pronto llegan chimangos
de una dimensión despampanante. Así recuerdo
el campo. Un lugar luminoso incluso
en noches cerradas.

Por desgracia

Los árboles son muchas veces sagrados pero nosotros no sabemos lo que anidan. Ni lo que representan en realidad. Ni la gracia que tiene subirlos. Ni muchas cosas más que tienen que ver con la magnificencia. Una palabra que no alcanza para representar lo que son los árboles. Porque cualquiera que los haya visto o sentido lo sabe. Son sagrados, pero de un tipo de preciosura que por ser tan común no puede ser más que disfrutada en silencio. Como la mayoría de las cosas que pasan y nosotros no podemos aprehender porque algo que tiene que ver con un dolor previo nos suprime el placer. Es como que lo aplaca. Eso son siglos de dominación. Miles de años dirigidos al control. Y lo mismo hacemos con nosotros mismos, por desgracia.

Año setenta

A ese trabajo lo quería hacer bien, pero no es posible
hacer todo bien en el tiempo que uno tiene para hacerlo.
O no sé bien lo que pasa, pero hacer las cosas bien
es imposible casi siempre. Y las pocas veces que salen bien
de todas maneras te queda eso que no alcanzás.

Es como si la retribución amorosa nunca fuese suficiente
porque en el fondo se esconde un mundo subterráneo
lleno de dragones sedientos que, entre llamas, surcan
nubes negras que emanan volcanes
siempre por entrar en actividad a lo largo de toda una isla
que se llamó sin tono ni gracia años setenta.

Mikilo

Es un duende que viene
durante la siesta para que
nos prendamos de sus juegos
y no terminemos de reirnos.

Vive bajo una parra que tiene uvas
doradas, se viste con hawaianas,
toma una bebida alcohólica
hecha con tunas, canta con una voz
dulce y entonada, chupa los pies
de todos (sabe que nos encanta).
Adora ir con pasos cortos y dice
mucho después te lo explico
mi amor amoroso.

Desierto riojano

 
Al final están los cerros y el sol
perdiéndose entre nubes que prometen
truenos hermosos y dioses que emergerán
durante la noche para bajar a los fogones
que en poco tiempo armaremos para cantar
y tomar hasta que amanezca, y por fin debamos
dormir bajo los árboles sin que importen
las moscas ni el calor. Las zapatillas de todos
son nuevas. Hemos cobrado el sueldo
y decidimos comprarnos las mismas. Esas cosas
son las que te dan felicidad. Los detalles
que no sabemos muy bien por qué
te hacen sentir mejor sin pensar.
 
Como cuando te hacés
amigo de un perro.

Intuición

Los peces se expresan
con gestos y modos que
todavía no desentrañamos.

Como tampoco desentrañamos
sus expresiones.

Y sin embargo el mar está lleno
de peces que no vemos ni sentimos.
Y ellos, sin que les interese,
lo surcan de a millones.

Caudillo

Ahora duerme en el deck de la pileta del mejor hotel de un pueblo en el medio de un desierto del que es él es intendente hace unos diez años. Afuera está su auto. Todos lo distinguen por una calcomania que dice "Infierno domado" en letras rojas sobre el negro de la máquina. Sus días los dedica a arbitrar los deseos de muchos con herramientas que los medios titularían como corruptas y el código penal reprendería con penas de prisión efectiva. Pero nada de eso lo atribula. Su meta es tener mucho y de las maneras que hoy por hoy la sociedad se lo permite -un punto algo difuso ese-. Su causa es la del éxito. Sabe que cualquier discurso es bueno en la medida que signifique obtener algo. La gente está llena de intenciones y deseos. Así ve a los humanos de hecho, como bolsas de deseos que compiten con el suyo. Por eso cuando puede descansa. No es fácil su vida pero a él le resulta ser quien es, y se gobierna a sus anchas.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Paradiso Magenta

Acá la gente anda descalza, se viste con sábanas blancas y se rien bastante. Toman cosas livianas como té de durazno. No conocen el papel ni la escritura y apenas le dan uso a las palabras. Mean atrás de los árboles, se bañan en los ríos que atraviesan las calles, duermen bajo árboles inmensos, van de la mano y dejan que algunos perros -que no son de nadie- los husmeen un poco.

Más tarde se sientan a mirar las colinas mientras el sol se pierde más lento que en otros lados y los últimos pájaros cantan. No son muchos y viven en casas con nombres extraños. A ese lugar le puse Magenta pero tiene otro nombre que no se reproduce en un idioma posible.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Renzo nuestro CEO

Nuestro CEO es un hombre calvo aunque determinado. Le gusta su rol y que las cosas se hagan a su manera. Cita siempre una frase que atribuye a un filósofo chino sin dar su nombre; tiene que ver con la importancia de plantar un árbol aunque uno sepa que vienen los bárbaros. Es increíble, aunque me la ha repetido mil veces nunca la retengo. Lo atrae el programa En el camino de TN. No parece intrigarle en absoluto el sexo, ni comer y beber bien. Le gusta el trabajo bien hecho y la sensación del deber cumplido. Las cosas simples y más que nada ufanarse de esa supuesta simpleza. En un hombre que pretende ser justo y va a misa. Se cree esmerado con los suyos. Tiene hábitos férreos. Corre hasta cuatro veces por semana y comienza sus tareas temprano en la mañana. No lo afectan los vuelos largos como a otra gente –como a mí por ejemplo-. Respeta la cultura empresarial japonesa por sobre la americana y lee novelas históricas. Las de barcos que son leyenda en especial. Su nombre es Renzo y nació en un pueblo de la provincia de Santa Fe. Lugar donde va a pasar las fiestas. De su lugar se acuerda con cariño en momentos especiales. Los grandes acuerdos de ventas, por ejemplo.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Off Side Sofitel Cardales III

Al día siguiente nos tuvimos que levantar a las nueve, según nos comentaron, para desayunar con tiempo suficiente. A las diez empezaba una charla grupal. Balance 2011, se llamaba y fue un poco más larga incluso que la del último año. Tres horas clavadas. El motivo central fue la exposición que brindó el C.E.O. de la compañía evaluando, área por área, el porcentaje de cumplimiento de los objetivos cumplidos. Siempre con esos gráficos tan crueles y, de tanto en tanto, citas de Osho o personajes por el estilo. En mi caso se trata de un desempeño poco destacado pero al menos aceptable. De todas maneras me incomodé ante la mirada del dichoso CEO. Lo único interesante de esa perorata fue cuando tomé conciencia de que a los monjes benedictinos en el siglo XIV les pasaba lo mismo que yo. E incluso tal vez en lugares que le parecían demasiado modernos para su gusto. Ellos querían vivir en un clima placentero y no les era fácil. A veces llegaba el inquisidor y había quienes terminaban en la hoguera.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Off side Sofitel Cardales II

Al final, como había imaginado, todo resulto bastante chato. Nos llevaron hasta el hotel en una suerte de carrera de postas o búsqueda del tesoro. Fueron más de cuatro horas por toda la ciudad e incluso con hora y treinta de lancha por el Tigre. Difícil describir lo patético del raid. Lo importante es que algunos en bicicleta, se supone que los más entrenados, yo bastante exhausto junto con otros gerentes –son contados con los dedos los que logran el ideal atlético corporativo, un estado ciertamente de excelencia-, cerca de las seis llegamos y al fin pudimos estar sin ser teledirigidos. La mayoría fuimos a la pileta y disfrutamos la vista de la laguna, y más allá ese paisaje artificial que simula prosperidad. Pero a eso de las nueve había que estar de vuelta para recibir órdenes de la corporación y eso hicimos. Esta vez el programa era recibir mozos con bandejas de comidas y tragos. La decoración insistía en el concepto palmeras. Hay palmeras implantadas afuera y también dibujan palmeras adentro. Estábamos dispersos en sillones y mesas altas y el ambiente, se suponía, era apto para bailar. La música, cosa previsible, estaba bastante alta y hablar era un esfuerzo; así que había que limitarse a sonreír y pasarla bien. En total fueron siete horas. Tiempo en el cual uno trata de adaptarse al medio y a veces siente que lo logra (por ejemplo cuando baila un poco) pero enseguida cae en la sensación tremenda que te arroja a la cara el tan temido criterio estético, un impulso finalmente energético que te permite captar tu verdadera sensación, esa que atiende parámetros muy exigentes.

jueves, 24 de noviembre de 2011

Off side en el Sofitel Cardales

Acá en la oficina todos esperan el evento del año. Off side se llama, un nombre que no puede estar mejor. Son casi 48 horas en el Sofitel Cardales; la mejor oportunidad para garchar una compañera de trabajo. En teoría se trata de eventos destinados a mejorar la interrelación de gerentes y empleados. Pero en la práctica es como dije, quién logra garchar. El que llega a eso se consagra. Así como triunfa –un poco menos díra yo- quien cambia el auto o viaja a un lugar exótico. Durante el año es el tema obligado.
Eso sí, no es lo mismo garchar una secretaria algo gordita que con una gerente poseedora de esos hitos que la asumen como sofisticada. Carteras Gucci, marido con plata, chicos en colegios de primera y todas esas cosas que se imaginan y tienen mucho que ver con los centros de estética y los cirujanos.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

El nuevo asistente

Entró el lunes nuestro asistente nuevo y lo supe: es una persona que acá va a hacer carrera. Tiene toda la pasta, tiene esa certeza; sin duda se dice a sí mismo que está frente a una oportunidad que vale la pena. Antes lo hubiese despreciado pero hoy casi me arrodillé frente a su pasión. Verlo era un espectáculo; lo atraen todas las cosas de la oficina, las máquinas, los biblioratos, los cuadros. Cada objeto por simple que parezca lo convoca. Hasta disfruta acomodar las hojas en la impresora. Las calibra perfectamente y las pone como si fuese un arte. Eso fue determinante.
Conclusión: tiene pasión por el sistema. Sí, es prematuro lo sé, pero creo que este muchacho puede lograr lo que pocos logran, puede llegar a dirigir la máquina. Eso se lograr con una pasión inmensa y este muchacho la tiene. Se sabe tocado por la mano de Dios de una forma íntima. Sobre las siete de la tarde, cuando por fin me iba y él continuaba apostado en su lugar -como queriendo constituirse en parte del inventario- me lo repetí: no hay que olvidarse, son gente sabia los que reinan.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Tu peso específico

Su excelencia es una construcción que te sujeta a un plano. Y todo lo que te sujeta a un plano te da seguridad, te restringe, te infla y te quita. Pero así es todo. Tenés que vivir en la esfera de lo posible y lo posible es ser un poco engreído ciertos días, estar abajo otros, dar gracias pocas veces. Por eso no discursear sino estar, y de nuestro peso específico vivir.

martes, 15 de noviembre de 2011

Tiempo libre

Estos días lo corroboro: el mundo corporativo, como todo sistema, tiene infinitos puntos; muchos de ellos muy intrincados. Hoy por hoy el más álgido es la escalada de mails que enfrento a diario. Suelo copiar a media docena de personas en cada mail y cada uno me copia en otros tantos. Resultado: envío y recibo más de doscientos mails por día. Los seres humanos nos hemos confabulado para contrarrestar la eficiencia que ofrecen las máquinas; el trabajo en el último tiempo se ha incrementado para generar más bienes y servicios y, como contrapartida, fuera de los monstruos societarios nuestra vida decrece. Forma útil, al fin y al cabo, para reducir un poco el ritmo de consumo. La necesidad primordial que toma fuerza cada vez que tenemos ese espacio que también nos genera ansiedad: el tiempo libre.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Un genio encantado

Tuve un sueño espectacular: estaba con Quique, mi profesor de historia de la secundaria en un Bagdad hermoso lleno de santa ritas, palmeras, noches cálidas y gente que iba y venía evidentemente de trampa. En una casa se veían, entre sombras, algunas mujeres; todas bailaban. Intrigados, entrábamos y pronto nos dábamos cuenta de que eran de mis compañeras de colegio. Las saludábamos, nos sentábamos en sillones como de living y Quique, mi profesor, sin decir agua va, le levantaba el vestido a una y le corría la bombacha y enseguida empezaba a chuparle la concha. Era Valeria Mancinelli, una chica alta y desgarbada. Yo enseguida percibía que iba a tener que seguir la misma senda pero cuando volvía a mirar a las chicas ¡ellas eran mis compañeros de colegio! A estos ni loco les chupo la pija, pensaba. Era evidente: por el lugar había un genio encantado...

martes, 8 de noviembre de 2011

Somos doce en total

Me dispongo a pasar otro fin de semana con mi amigo T, el alto jerarca judicial. Esta vez el programa es un asado en San Miguel del Monte con otros jerarcas judiciales y un tipo bastante marginal que al fin encontró su lugar como valijero de un gobernador. Todo parece de los más alentador. Las mujeres de algunos se han estirado un poco la cara, los señores disponen de cosas por las que vale la pena conversar en estas ocasiones. Todos esperan con entusiasmo las próximas vacaciones de verano y el vino no puede estar mal. Somos doce en total, me informa mi mujer. Ahora el sol calienta un poco más.

sábado, 5 de noviembre de 2011

Círculo pisciano

Fin de semana. Viene un alto jerarca judicial a comer un asado. Lo recibo con meditados cuestionamientos al sistema. Mi queja primordial es la falta de adecuación de los procesos al desarrollo tecnológico. Es un tema que me pierde. La inutilidad de la mayoría de las acciones que se llevan a cabo en una causa judicial me desvela. Como era de suponer, el hombre defiende al sistema y, por esos milagros del psicoanálisis, no me irrito, más bien atiendo cada vez más a las bondades que me señala: la posibilidad de brindar una solución en la medida de las posibilidades y cosas así… Además, ver las limitaciones de los encumbrados siempre me aporta. Al fin, termino mostrándole un libro de Jung en donde analiza los fenómenos UFOS, los hoy no tan de moda plato voladores. Al despedirnos, nos abrazamos con cariño. Todo resultó bien.

jueves, 27 de octubre de 2011

La mujer que aflora

Ayer cené con una mujer deslumbrada con un equipo paraguayo que para en su hotel. Después de escucharla me pregunté si la penetración podría ser ejecutada enteramente por ella. Es decir, pensé en que lo único que le faltaba, en su carácter de gerente de una multinacional, es el poder de la violación. Cuando le dejé de vuelta en su hotel me hizo preguntar el nombre exacto del equipo: era Olimpia.

miércoles, 26 de octubre de 2011

¿Y si existiesen muchos cielos?

Un dios mira un montón de seres que van y vienen y a veces se chocan, y otras veces disfrutan las alegrías de esos impactos. Y otras viven desgracias indecibles. Aunque hay un consuelo: son rutilantes ciertos encuentros que a veces, con el tiempo, se convierten en feos y son maldecidos por los que experimentan los impredecibles hechos. Bueno, el caso es que el dios que mira desde el cielo a veces se cansa de mirar, y vive también él una serie de impactos que a veces le resultan benévolos y otras funestos, y lo dejan pensativo, y obsesionado con cosas que a los de abajo también le generan dudas.

Pero lo más extraño es que ese dios también es mirado por otro dios que más arriba, en otro cielo, repite el espectáculo que experimentan los de más abajo. Y así sigue todo en incontables planos que nadie sospecha ni dimensiona. Y en un tiempo y espacio que es incomprensible. Y hay más, pero tal vez nunca sabremos qué es.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Remero

Vivis de cumplir con el medio y con tu deseo y no es fácil. Lo sabemos. Te desvive una estructura arcaica que debes destruir para recién después armar algo nuevo y espléndido –una idea romántica para mi gusto, pero no importa-. Con ese afán, remás en un río con todas las cosas propias de la explosión demográfica. Otro tema que te obsesiona porque escapa a tus inmensas posibilidades de control, y vos remas, y está bien que lo hagas, vos remá.

martes, 18 de octubre de 2011

Teatro

De pie, el hombre enciende un cigarro y contempla cómo ella devuelve el niño a la cuna, se arrodilla, le baja el cierre y comienza a chupársela. El piano suena cada vez más lento y ella pronto termina iluminada.

lunes, 17 de octubre de 2011

Papá y mamá

¿Te acordás del último día?
Anocheció, los peces saltaban
y queríamos verlos.

Si actuamos en el límite de
nuestra representación,
deseamos más de lo que podemos
y nos apena todo lo que no accedemos.

Ya no seremos genios ni iluminados,
mucho menos rutilantes. Damos gracias
pero con cierta rabia; queríamos que nos
amasen mucho y esperábamos a nuestros padres
a la salida de ese inmenso colegio.

viernes, 14 de octubre de 2011

Lo que se dice en las plazas

Todos formamos un sistema e integramos muchos más,
y en esa integración intentamos diferenciarnos y cumplir
un rol que jamás termina de emerger en la inmensidad
de conexiones que por todos lados nos llevan
fuera de la voluntad.
Y sin embargo, debemos insistir en ser quienes deseamos:
es un deber y un derecho el desafío a los dioses,
somos hombres y persistimos sin ritmo ni certezas.

jueves, 13 de octubre de 2011

Oración siglo XXI

A partir de hoy transo con todo lo existente
y me lanzo a disfrutar las cosas a mi alrededor
con total devoción por el instante que a cada
rato se va, sin lamentar la pérdida.
Porque el acontecer surge la valoración.
Entonces, alabado el que creó todo esto,
si es que alguien lo creó, y si es que ese alguien
–cosa improbable- lo sabe. Y lo mismo si fueron
muchos. En ese caso a ellos mis cariñosos
saludos, si es que me escuchan, cosa que dudo.
A partir de hoy vengan y vayan. Anden
por donde quieran; los seguiré hasta donde
pueda o se me dé la gana. Y cada uno
tenga su oración o no tenga nada.
Y no mucho más.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Hoy mientras volviamos a la empresa

En un semáforo, frente al telo, le dije a
una compañera de trabajo si no quería entrar
y me miró atónita; agregué: A pasarla bien,
y como me volvió a mirar raro, terminé diciendo:
Te estoy invitando a garchar linda, no a un rito
satánico y puse primera con el verde del semáforo.
Al llegar, ella se bajó sin decir nada. Primero
supuse problemas pero enseguida me di cuenta
de que estaba contento, como si el asunto
sexo se hubiese desligado de cualquier
resultado y estuviese en su dimensión,
al fin, libre, espléndido, volando.

lunes, 10 de octubre de 2011

El artista hoy pinta

Hoy pinté unos caballos hermosos como nunca antes,
les puse unos pinos y un fondo azul estrellado
y cuando terminé me puse a mirarlos; no lo podía creer:
iban a trotar para algún lado; tan feliz estaba.
Hasta que tomé conciencia de los defectos,
los problemas de representación, la falsedad
de ciertas proporciones, los desaciertos y tantas
cosas más. Por último, borré todo y en busca
del primer instante deslumbrante inhalé suave.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Hermosa palabra

Les cuento lo que hay en mi cuarto: una vela
ilumina negras caderonas y tetonas con pinta
de putas según lo que nosotros entendemos
por putas. Más abajo, hombres altos y con cara
de depravados -la que le atribuimos a los turcos-
sonríen y muestran sus buenas pijas felices.
Y todavía más abajo, en el piso de mosaico,
como buenos compañeros de esos turcos, duermen
perros sacrificados y fieles según el concepto
que creemos universal y propio de los perros.

jueves, 29 de septiembre de 2011

¿Se le puede ganar al azar con un pez?

Si le podemos ganar al azar, es decir:
si podemos superar la ley de la probabilidad
-que me digan en cien mil casos en quién pienso
si en Juan o en Pedro y el resultado no sea
un cincuenta por ciento-, quiere decir que
la racionalidad no es un camino para
medir la realidad. Y también quiere decir
que esa cuota de irracionalidad,
en una cantidad de tiempo, se transformará
en algo racional (porque tendremos una
explicación lógica del fenómeno). De manera
que el límite se correrá como se corrió
tantas veces y sin embargo subsistirá
la duda que sostiene nuestra noción
de vida: ¿existe la ley o existe el azar?

Un pez es comido por un cocodrilo
mientras lo filma un hombre soñado por otro.
De ninguno sabemos bien qué siente,
nuestra noción es una gota en el agua
donde empezó la imagen absolutamente
inventada.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Siento luego existo

Pasa más o menos esto:
lo que siento no lo puedo pasar
a un discurso; siempre falta algo
y cualquier interpretación se torna
un verso mejor o peor armado.
Digo esto porque hoy sentí
mientras me atendía una mujer
treinta años mayor que yo en una panadería
que con ella tuve una relación amorosa
muy intensa en otra vida o algo así.

martes, 27 de septiembre de 2011

Una de ardillas y loros barranqueros

A los que están frente a un lago
con hermosos cisnes y en fila,
sin saber nada en especial, buscan
un punto que les facilite mejor la
exposición, les cuento: el artista se cae
como cayeron también los dogmas que referenciaban
algún tipo de mausoleo. Se nota: el granito
es mucho menos querido, la gente corre, para,
elonga; busca las mejores entradas porque
se viene el recital de un sesentón
que persiste y paga suculentos precios.

Los chicos disfrutan de la mancha,
una pareja sin ninguna duda garcha detrás de
unos magníficos palos borrachos y una ardilla,
cosa increíble, se deja ver en la copa de una acacia
donde conviven unos loros barranqueros. Todos
se evadieron del zoológico. Son las siete de un
día de octubre, el sol se pone entre unas
torres altísimas y otro día se acaba. Lo demás
es historia y se encuentra en los libros.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Nuestra prima

Me acuerdo bien: veíamos telenovelas,
comíamos panqueques y tomábamos
litros y litros de té helado,
hacía mucho calor y como no hacíamos más
levitábamos, cada uno en una hamaca paraguaya
donde de a ratos dormíamos acompañados
por pájaros multicolores y plantas que llegaron
a tocarnos cuando se terminó todo.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Tropilla blanca

En el sindicato lo corroboro: el poder se
ejerce en la medida de nuestras posibilidades.

Es por eso que espacio y tiempo son
aprovechados por caballos desbocados
en un río que permite salpicar
a los que como pueden se cubren.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Por ahí van las cosas

La historia, entre otras cosas,
fue así: todo régimen crea violencia
porque el espacio es uno y el asunto
es quién lo ocupa en el tiempo.
Y lo sabemos: toda rigidez
suscita revolucionarios igual
de estructurados que sus blancos.

Los padres violentos crean hijos
violentos, y entre unos y otros
se dan, se mancillan y se matan.
Es decir, se llega hasta la desaparición
física del opuesto porque se siente
y piensa en términos únicos. Son
las famosas ideas claras. Por eso,
mejor ese mundo de indefinición,
la inmensa escala de los grises.
Por ahí van las cosas.

viernes, 16 de septiembre de 2011

Ser un hombre es la hazaña

Se levanta a las 6,45 y lleva a sus hijos al colegio, intenta
desayunar en un lugar barato y procura también ahí mismo
leer el diario. Comienza a continuación una serie de reuniones
con la finalidad de vender más. Sobre el mediodía, después
de ir y venir por la ciudad, almuerza en el comedor de la empresa,
lugar donde intenta hablar con sus compañeros de lo que aparece
en un televisor que está fijo en el canal de noticias. También
en ese momento, realza la esporádica risa -ha leído en el diario
que reírse es bueno para la salud-. Terminado el almuerzo,
piensa en invitar a una analista del área de marketing
a tomar un café, pero lo pospone y vuelve a ensayar con las ventas.
Más tarde, revisa sus logros en los archivos que lleva en la
computadora que le ha provisto la empresa al efecto.
En cada recorrido por la ciudad, lee algo que refuerza
su cultura. Preferentemente, libros promocionados
como saldos y rotulados como clásicos. Alrededor
de las siete, pasa por el mercado e intenta
profundizar su vínculo con bolivianos
y chinos que atienden el lugar. Para eso sonríe
y se muestra dispuesto a colaborar con el cambio.
Por fin, con las bolsas bien distribuidas en sus brazos,
llega a su casa y se entera de lo ocurrido a sus
hijos en el colegio; también intenta escuchar lo que tiene
para decirle su mujer. Conviene planear bien las vacaciones;
que no pase lo de siempre, retiene. Cena, ve televisión
sin acertar con un programa en particular y, consciente
que ha pasado otro día, y sin escatimar cantidades ni
lugares del cuerpo, se pone una colonia que le recuerda
su infancia apaga su velador y se dispone a dormir bien.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Me entusiasmo porque me va bien

El secreto de la venta es la alta tolerancia al no,
decía Esteban, nuestro jefe. Le gustaba comer albóndigas,
los bocks de cerveza, estar mucho en la vereda, atento
a las chicas, y piropearlas, sentado al sol, fumando.

El tipo, ahora me doy cuenta, era de los incontables
que viven como hay que vivir: al margen de la historia,
alejado de toda noción especulativa de lo trascendente,
Esteban Mario Crocco, cómo me gustaría que lo conocieran,
un regalo que por ahí te presenta la inexplicable realidad.

lunes, 12 de septiembre de 2011

El oficio reduce la acción

El escritor tiene como meta
decir y ser escuchado, cosa
absurda y pretensiosa si las hay.

El guardaparque debe cuidar
y cuidarnos; por eso sus días
son ajetreados, pero al menos
al final de la tarde el oficio
vale la pena.

El santo tiene como misión
volverse un ejemplo y
como sus días son aciagos
sus dudas crecen.

La puta debe entregarse por dinero,
sus días son extraños y es mucho
lo que debe escuchar.

El número uno tiene que reinar
sin conceder de más, y así cada cual.

sábado, 10 de septiembre de 2011

La mujer que nada en la Antártida

Las focas dormidas y los pájaros que cruzan hacia el oeste
indican que el hielo resplandece mejor que nunca.
Llega la primavera, amigos, dice nuestro guía, y sonreímos,
lo suficiente para complacerlo. Es lo que corresponde,
pienso. La posibilidad de volver al barco ahora es remota
y eso me intranquiliza; pero a mí todo me intranquiliza,
así que no se hagan problema, aprendí a intranquilizarme
de chico por motivos diversos y ahora
la intranquilidad la tengo hecha un hábito;
y también como hábito tengo la fuerza de bajarla.
¡Si supieran la energía que lleva todo el proceso!
Semanas, a veces meses enteros. Es absurdo, lo sé,
pero váyanselo a explicar a mi mente,
o a mi espíritu, o a qué se yo quién,
pero vayan, intenten conversar y verán lo difícil que es,
la energía que toma. María Inés Mato en cambio,
una nadadora excepcional en aguas abiertas,
viene a establecer un record que dejará perpleja
a la ciencia; yo vengo con otros a cubrir el evento:
va a nadar 20 minutos en aguas casi congeladas.
María Inés Mato cree en ella de manera considerable
y no le podría explicar bien a nadie cómo lo hace,
ni cuándo le vino ese don, su posibilidad de entender mejor.

La mujer que nada en la Antártida

Las focas dormidas y los pájaros que cruzan hacia el oeste
indican que el hielo resplandece mejor que nunca.
Llega la primavera, amigos, dice nuestro guía, y sonreímos,
lo suficiente para complacerlo. Es lo que corresponde,
pienso. La posibilidad de volver al barco ahora es remota,
y eso me intranquiliza, pero a mí todo me intranquiliza,
así que no se hagan problema, aprendí a intranquilizarme
de chico y por motivos diversos, y ahora
la intranquilidad la tengo hecha un hábito,
y también como hábito tengo la fuerza de bajarla.
¡Si supieran la energía que me lleva todo el proceso!
Semanas, a veces meses enteros. Es absurdo, lo sé,
pero váyanselo a explicar a mi mente,
o a mi espíritu. O a qué se yo quién,
pero vayan, intenten conversar y verán lo difícil que es,
la energía que toma y arrastra. María Inés Mato en cambio,
una nadadora excepcional en aguas abiertas,
viene a establecer un record que dejará perpleja
a la ciencia, yo con otros vengo a cubrir el evento:
va a nadar 20 minutos en aguas casi congeladas.
María Inés Mato cree en ella de manera considerable
y no le podría explicar bien a nadie cómo lo hace,
ni cuándo le vino ese don, su posibilidad de entender mejor.

viernes, 9 de septiembre de 2011

El iluminado por la gracia y el genio se resbala y al fin ríe

Hay quienes recorren
extensiones de hielo donde
el sol además de entibiar late y muchas
voces rugen la aparición de un ser
que no es más que otro
de los tantos que actúan
el deseo de encaminar sobrantes
altos como olas que en algún lado nacen
y en otro rompen.

martes, 6 de septiembre de 2011

Te niego muchas veces

Incluyo a esas viejas que en la
confitería evitan la muerte
y tomo a los que salen de la
iglesia con la certeza de algo.
Toco a las que usan botas altas
y voy a los que asumen el día a sabiendas
que otros ensayan gestos y palabras.
Evoco también esa noción que brama el tráfico,
y les digo: estoy de pie, con la copa en alto.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Bajo el sol te penetro

Gatos que duermen cerca de un poste
que se alza entre vos que dormís
y yo que miro el cielo. Hay
montones de mosquitos que gracias
al off no se acercan lo suficiente
y hay un perro de un vecino
que al fin no ladra, y también hay un fuego
en el sol que nos quema hasta
hacernos sentir que el fin del mundo
se acerca y que debemos estar una vez más
uno encima del otro, como si garchar
nos fuese a salvar de algo. Como si el
placer de la penetración tuviera algún sentido
más allá de clamar esta ansiedad que, te digo,
me hace de todo: comerme las uñas, saltar
descalzo por mosaicos fríos, me enloquece
literalmente, que es otro de esos vicios
que no tienen salida. Porque escribir no es
como hacer cosas lindas en madera. Escribir es
usar demasiado la mente, es tener la idea
de poner algo en palabras y ese algo
es algo distinto, está más allá y no duerme,
no reza, es muy distinto a todo y es personal
y tal vez nunca se entienda, porque uno mismo
jamás lo hace. Por todo eso, bajo el sol
te penetro.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Resort

Nos zambullimos detrás de una
tortuga mientras un tucán
en su cuevita mira a unos
chicos que gritan sobre una isla
de la pileta. Gritan en inglés
pero deben ser canadienses.


Tengo la impresión que pronto
nadaremos con delfines, dice mi hija.
Y mi hijo levanta las cejas, sonríe,
y por un momento creo verdadero todo
lo que acá se mueve, porque si no
¿qué es el viento que nos anima
a permanecer en agua tan caliente?
Hay chicas especiales en las rocas,
si hay delfines cerca pienso,
vuelvo a sumergirme y noto que
la arena húmeda es otra de las cosas
especiales que la mayoría no advierte
mientras suspira y calibra lo bueno
que es disfrutar entre muchos
sobre un paraíso tan bien armado.



lunes, 15 de agosto de 2011

Vos mi amor

En la antigua reposera
te vi agarrar sin apuro
el diario; así era todo:
a un costado tu perro dormitaba,
en alguna parte las chicharras
celebraban que ninguna
delicadeza pesaba;
había ese aire de verano
y el cielo era algo que estaba,
sólo por ese día, para disponer
la escena que nunca pudo repetirse
en un nivel tan lindo,
diría: tan monumental.

Esto se llama presente,
dije cuando sonreíste,
y una chicharra cantó un
poco más fuerte, y otras
la siguieron. Y tu perro
a mis pies, genial,
aún dormitaba. Y el tiempo
se movía, y a mí me daba no sé qué
ese lento y seguro avance.




domingo, 14 de agosto de 2011

Los antiguos

El sol aparece y dan ganas de tocarlo.
Sí, lo sé, hay un mar entre esa
estrella y la terraza de esta disco
donde cientos de europeos intentan
disfrutar como si fueran del sur.

Saltan sin gracia a excepción del grupo
integrado, si entendí bien, por unas
eslovenas que ostentan esa hermosura
que las sustrae de lo posible.

Según calculo, el ochenta por ciento
de los que bailan son germanos,
los comanda un D.J. con una barba
larguísima, dura y radiante.

En el grupo que está más cerca una chica
con una capa y una tanga imposible
se para en una mesa y tambalea.
Atrás, en una pantalla enorme
aparece el desierto muchas veces visto
y la leyenda fenomenal: Welcome to Vegas
y hoteles, máquinas, limos.

El idioma de la música es brillante,
unas germanas saludan, el D.J. asiente
y el sol sube, se aleja; ocho y cinco,
pasamos el 2000 y en esta isla se baila.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Manejo

Uso los carteles que indican
las distancias para traducir
el tiempo mientras entono
lo que suena en la radio.

La veo perfectamente
desnuda en su cama
con dos pekineses
a sus pies como prefectos:
Atilio y el simpático Ramos.

Decía
mientras los acariciaba
que habían sido de su madre
la gorda que regenteaba
la farmacia del pueblo
donde pasé el verano que entra
en la historia como el tiempo
que vi a un hombre acuchillar a otro
y después, como un samurai,
cortarse las tripas.
Anganuzzi se llamaba la víctima,
dijo el comisario,
y del que me interesaba,
no dijo nada; lo miró apenas.

martes, 2 de agosto de 2011

En la senda

Hoy te admiro rodeado de
gente que quiere estar lo más
cerca de otro entre sombrillas
que guarecen bolsos, toallas, revistas
y diarios.

Un perro salchicha ladra y nadie le
dice que se calle; eso tiene la playa,
tiene esas cosas que molestan: lo más parecido
a gente mirándote los pies; o huesos de gigantes
esparcidos por un cementerio que
ahora, de a poco, va siendo desmantelado.

Hay que irse más allá, me gustaría decirte,
hay que reinar allá con tu precioso bikini gris
celeste y fucsia, delicia de una diseñadora
que estableció que entre su idea y vos habría
un contacto que yo celebraría como si se tratase
del infinito. Porque se entiende, estoy solo cuando
digo: sos la guacha divina
y por ser tal te enseñaría a ladrar.

Y ladrarías, allá, fenomenal,
ladrarías.

lunes, 1 de agosto de 2011

Cuando ella emerge

Cuando ella emerge
te dan muchas ganas
de acariciarla, de frotarte
contra ella, de meterle
algo por algún lado.

El sol se acopla,
y la rocas, a lo lejos,
están cada vez más
infectadas de cormoranes,
casi todas están blancas.

El viento no cede, pero
tampoco perturba tanto,
los tipos que venden cocas,
parados al lado mío,
también la espían, me
pregunto si piensan lo mismo,
presumo que sí por la forma
que uno sonríe.

Ahora espero que ella se
acerque un poco, aunque sé
que por imperio de Dios
la posibilidad más certera
es hablarle en sueños
que atesoro en un subte
absolutamente nuevo.

lunes, 25 de julio de 2011

Tengo una Kawasaki

Te oscurecés junto a la luz, me rozás,
y una vez encima volvés a demostrarme
la capacidad que tiene.

Después, en fila, cuando el sol se eleve
retornaremos a nuestros puestos.

Trabajo por unos pesos, tengo una
Kawasaki y a la tarde, acostado,
miro las nubes.

Hace rato escuché algo.
A veces pasa, aunque nunca
lo comento.


Hoy escuché: no te hamaques
en algo extraño. Pero esta noche
nada de lo que puedan decir
evitará mi función sobre una alfombra
con caballos azules y dorados
que impecables levantan vuelo.

Una vez más Tordelli habla

Después de mirar un poco su anillo, y sin que tuviese un nexo demasiado certero su comentario, Tordelli dijo: ---- Debo volver a La Rioja para ver a Carlos. La última vez que lo traté lo vi muy mal... Tiene el huevo energético que recubre cada ser humano muy dañado... Porque es así: cuando no podemos sostener nuestra propia energía, esa muralla protectora se abre y es perforada por energías que muchas veces nos contaminan, nos desgastan la propia; y eso es lo que la pasó a Carlos ya hace mucho... Se sabe, las energías circulan, saltan de uno a otro, y el tema que siempre me desvela es cuando se traban. Siempre hay un nudo energético causado por trastornos emocionales... De lo más común, por supuesto, todos tendemos a traumatizarnos y generar esas barreras, que en definitiva nos enferman... Pero de la enfermedad surge la dinámica, y está bien que sea así, aunque es duro, ¿no es cierto?----y volvió a mirar su anillo mientras con su otra mano agarraba su copa.

domingo, 24 de julio de 2011

A Tabac por las viejas épocas

Después del acto nos fuimos con Tordelli a Tabac. Por las viejas épocas, dije, y él asintió. Pedimos unos whiskies, unos quesos, y brindamos. No sé por qué se ocurrió decir, al momento de chocar los vasos, ¡por Carlos! Y gracias a esa evocación, nos pusimos a pensar en Carlos Saúl Menem, en sus últimos días, desterrado en su propia Rioja, visitado de vez en cuando por Zulema y Zulemita, poseedor de una fortuna incalculable, y poco más. Y como no queríamos adentrarnos en la tristeza, decidí irme de ese tema y preguntarle a Tordelli por su función y cargo en la actual Administración, cosa que, tal como me imaginé, él se negó a contestar. --- Vivo de la provisión energética, como siempre--- dijo, y miró hacia la calle de una forma que me pareció melancólica, y después se miró su anillo, uno que tiene un ojo egipcio.

viernes, 22 de julio de 2011

Rasputín

Lo miré bien a Tordelli: en el último tiempo se dejó crecer el pelo y la barba. Ahora tiene un hálito que lo emparenta a Rasputín (aunque también me evocó la imagen del Chango Spasiuk, en definitiva otro imitador del célebre ruso). Tiene esa mirada intensa, apostólica, tan merecidamente capaz de engatusar al prójimo, la que tuvo siempre, en definitiva, pero ahora, su imagen de místico ha crecido. Un acierto el nuevo look, pensé. Máxime si uno atiende al rol que, por lo visto, ahora ocupa en la escala K. Lidera un grupo de jóvenes con buzos y zapatillas topper, que como es previsible son fervorosos. Tienen toda la apariencia de la militancia de izquierda, cantan consignas a favor del gobierno popular que Tordelli jamás repite. En ese sentido es como Messi. Un crack.

jueves, 21 de julio de 2011

En octubre votan a la yegua

En el momento que pude acercarme Tordelli, sin duda gracias a su talento para leer la mente, puso su mano en mi pecho y dijo: ---Dejá de pensar....No calcules tanto...Olvidate del pasado, y por supuesto también del futuro...--- Ahí está el mensaje de Kung Fu Panda, pensé enseguida, y sonreí. Mi amigo continuó: ---Olvidate sobre todo de la posteridad...--- No sé qué cara puse, pero debe haber sido una de mucha impotencia, porque Tordelli agregó: ----Tenés que dejar de ser tan caprichoso...-, y me palmeó con afecto y comenzó a aplaudir el final del discurso de nuestro querido compañero Cabandié, quien por espacio de media hora había intentado justificar lo injustificable: que unos chetos de cuarta, que festejan los votos como si fuese un casamiento en el Tattersall, hayan ganado de manera contundente la ciudad.
---No importa --- balbuceo a mi lado Tordelli --- que estos mismos conchudos en octubre votan a nuestra hermosa yegua--- y aplaudió más fuerte.

miércoles, 20 de julio de 2011

Una estrella que guía

Después del sueño estaba seguro que pronto me encontraría a Hugo Ángel Tordelli. Y así fue. Ocurrió en un acto en la Anses vinculado a la entrega de notebooks. Se sabe: el organismo está cooptado por gente oriunda de la UCEDÉ. De manera que el colorido que le daban los jóvenes de la Cámpora contrastaba con las corbatas relucientes y las camisas con gemelos de los jóvenes que hoy regentean cifras incomunesurables en provecho de la Administración. Bueno, el caso es que entre las banderas, los cánticos y la gente exaltada por el único proyecto político que tiene la bondad de considerarse un modelo, estaba mi amigo. Tranquilo, casi sonriente, como un buda auténtico descendido en la furia. Y así descollaba. Transmitía paz, lujos espirituales, verdaderas contemplaciones que trascienden los momentos pero se nutren cien por ciento de ellos. Levanté la mano para saludarlo, y enseguida asintió. Me había visto. Fue el 13 de julio pasado.

sábado, 16 de julio de 2011

Caranchos

Estoy acostado entre sombrillas
que casi tocan el agua. En una lona
donde apenas entramos una amiga
de mi mujer se está poniendo crema.

Cuando una nube cubre el sol,
pierdo el calor en la espalda y
vuelven esos pájaros que torcían sus
cogotes mientras otros afilaban sus picos.
Hacía tiempo que no volvía a esa
imagen. Los veía desde mi carpa,
eran caranchos. Yo tendría unos diez
años. Hay que levantarse, escuchamos.
A mi lado, un chico contó
que su padre le pasó una plancha
por la cola. Pero no estaba encendida,
aclaró cuando el profesor lo miró extrañado.

Vuelvo: estoy acostado entre
sombrillas que casi tocan el
mar. En una lona donde
apenas entramos, una amiga de
mi mujer se está poniendo crema.

domingo, 3 de julio de 2011

Estepa

Anoche me fui a dormir, como las últimas noches, con un pensamiento único: visto me estado actual, me conviene entrar con los psicofármacos? Dormí bastante bien, hasta que sobre el amanecer me despertó un sueño: iba por un campo de un verde furioso, del tipo que me encanta; un pasto genial, la alfalfa. El cielo fuerte, claro, imponía bienestar. A lo lejos, en un alto, se veía un arból autóctono y solitario. Abajo, un ser meditaba. Me acercé con entusiasmo; al llegar, me di cuenta de que era mi antiguo Maestro. Llevaba un kimono gris con dibujos realmente curiosos. Al verme sacó un muñequito de su manga y me lo extendió. Era el Panda de la película. Ni bien lo tomé un pájaro inmenso pasó cerca nuestro y graznó. No sé de dónde vino, ni por qué lugar se fue. Me desperté nervioso, pero al menos un hilo de felicidad estaba en algún lado; el primero en tanto tiempo.