jueves, 27 de octubre de 2011

La mujer que aflora

Ayer cené con una mujer deslumbrada con un equipo paraguayo que para en su hotel. Después de escucharla me pregunté si la penetración podría ser ejecutada enteramente por ella. Es decir, pensé en que lo único que le faltaba, en su carácter de gerente de una multinacional, es el poder de la violación. Cuando le dejé de vuelta en su hotel me hizo preguntar el nombre exacto del equipo: era Olimpia.

miércoles, 26 de octubre de 2011

¿Y si existiesen muchos cielos?

Un dios mira un montón de seres que van y vienen y a veces se chocan, y otras veces disfrutan las alegrías de esos impactos. Y otras viven desgracias indecibles. Aunque hay un consuelo: son rutilantes ciertos encuentros que a veces, con el tiempo, se convierten en feos y son maldecidos por los que experimentan los impredecibles hechos. Bueno, el caso es que el dios que mira desde el cielo a veces se cansa de mirar, y vive también él una serie de impactos que a veces le resultan benévolos y otras funestos, y lo dejan pensativo, y obsesionado con cosas que a los de abajo también le generan dudas.

Pero lo más extraño es que ese dios también es mirado por otro dios que más arriba, en otro cielo, repite el espectáculo que experimentan los de más abajo. Y así sigue todo en incontables planos que nadie sospecha ni dimensiona. Y en un tiempo y espacio que es incomprensible. Y hay más, pero tal vez nunca sabremos qué es.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Remero

Vivis de cumplir con el medio y con tu deseo y no es fácil. Lo sabemos. Te desvive una estructura arcaica que debes destruir para recién después armar algo nuevo y espléndido –una idea romántica para mi gusto, pero no importa-. Con ese afán, remás en un río con todas las cosas propias de la explosión demográfica. Otro tema que te obsesiona porque escapa a tus inmensas posibilidades de control, y vos remas, y está bien que lo hagas, vos remá.

martes, 18 de octubre de 2011

Teatro

De pie, el hombre enciende un cigarro y contempla cómo ella devuelve el niño a la cuna, se arrodilla, le baja el cierre y comienza a chupársela. El piano suena cada vez más lento y ella pronto termina iluminada.

lunes, 17 de octubre de 2011

Papá y mamá

¿Te acordás del último día?
Anocheció, los peces saltaban
y queríamos verlos.

Si actuamos en el límite de
nuestra representación,
deseamos más de lo que podemos
y nos apena todo lo que no accedemos.

Ya no seremos genios ni iluminados,
mucho menos rutilantes. Damos gracias
pero con cierta rabia; queríamos que nos
amasen mucho y esperábamos a nuestros padres
a la salida de ese inmenso colegio.

viernes, 14 de octubre de 2011

Lo que se dice en las plazas

Todos formamos un sistema e integramos muchos más,
y en esa integración intentamos diferenciarnos y cumplir
un rol que jamás termina de emerger en la inmensidad
de conexiones que por todos lados nos llevan
fuera de la voluntad.
Y sin embargo, debemos insistir en ser quienes deseamos:
es un deber y un derecho el desafío a los dioses,
somos hombres y persistimos sin ritmo ni certezas.

jueves, 13 de octubre de 2011

Oración siglo XXI

A partir de hoy transo con todo lo existente
y me lanzo a disfrutar las cosas a mi alrededor
con total devoción por el instante que a cada
rato se va, sin lamentar la pérdida.
Porque el acontecer surge la valoración.
Entonces, alabado el que creó todo esto,
si es que alguien lo creó, y si es que ese alguien
–cosa improbable- lo sabe. Y lo mismo si fueron
muchos. En ese caso a ellos mis cariñosos
saludos, si es que me escuchan, cosa que dudo.
A partir de hoy vengan y vayan. Anden
por donde quieran; los seguiré hasta donde
pueda o se me dé la gana. Y cada uno
tenga su oración o no tenga nada.
Y no mucho más.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Hoy mientras volviamos a la empresa

En un semáforo, frente al telo, le dije a
una compañera de trabajo si no quería entrar
y me miró atónita; agregué: A pasarla bien,
y como me volvió a mirar raro, terminé diciendo:
Te estoy invitando a garchar linda, no a un rito
satánico y puse primera con el verde del semáforo.
Al llegar, ella se bajó sin decir nada. Primero
supuse problemas pero enseguida me di cuenta
de que estaba contento, como si el asunto
sexo se hubiese desligado de cualquier
resultado y estuviese en su dimensión,
al fin, libre, espléndido, volando.

lunes, 10 de octubre de 2011

El artista hoy pinta

Hoy pinté unos caballos hermosos como nunca antes,
les puse unos pinos y un fondo azul estrellado
y cuando terminé me puse a mirarlos; no lo podía creer:
iban a trotar para algún lado; tan feliz estaba.
Hasta que tomé conciencia de los defectos,
los problemas de representación, la falsedad
de ciertas proporciones, los desaciertos y tantas
cosas más. Por último, borré todo y en busca
del primer instante deslumbrante inhalé suave.