Al final están los cerros azules y el sol perdiéndose entre nubes que prometen truenos hermosos y dioses que emergerán durante la noche para bajar a los fogones que en poco tiempo armaremos para cantar y tomar hasta que amanezca, y por fin debamos dormir bajo los árboles sin que importen las moscas ni el calor. Las zapatillas de todos son nuevas. Hemos cobrado el sueldo y decidimos comprarnos las mismas. Esas cosas son las que te dan felicidad. Los detalles que no sabemos muy bien por qué te hacen sentir mejor sin pensar. Como cuando te hacés amigo de un perro.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada