jueves, 15 de marzo de 2012

Diario de un romano



Falta un día para mi cumpleaños.
Le pedí a Julia en la víspera que me chupe
un buen rato el culo. La idea es garchar
con la asistencia de dos esclavos.
Noto que estoy más animoso.
Puede tener que ver con el tratamiento
con algas, ungüentos y conjuros de un druida
que viene de tierras áridas. Son buenos esos brujos,
aunque cada vez son más los Cristianos;
tal vez algún día me una a sus delirios para
intentar controlarme. Porque el control es
una tentación inevitable, te organiza como sea.
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