domingo, 7 de diciembre de 2014

Una cantidad de viejas

El tiempo de lluvia como una ángel
alado que se presenta para una inmersión
en un tiempo que todavía dice presente.

No es cierto que lo único que exista es el presente.
Ni es cierto que existan afirmaciones capaces
de definir algo. Ni que un sentido pueda dar
algún tipo de certeza.

Las frutas están todavía en los árboles
Las acacias tienen todas sus hojitas.
Son tan chicas que el viento las vuela a su antojo.
Muchas te caben en la palma de tu mano.

Me imagino que estoy en un lugar con montañas
desnudo y sin ninguna oportunidad de correr
en busca de una toalla con la cual cubrirme
de unas viejas que censuran mi cuerpo.
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