lunes, 25 de julio de 2016

Cafayate


Como una familia muy divina
comimos y tomamos mientras jugábamos
a las adivinanzas y los chicos nos abrazaban.
Quise retener lo más posible ese momento
que se iba de a poco y que sin embargo,
en otro plano, permanecía como una montaña espléndida
que mira a un lago profundo y amplio.



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