martes, 20 de junio de 2017

Cuando los días

Fuimos por senderos adornados con robles
que vimos crecer hasta conformar
el bosque donde unas rosas blancas
sugieren la posibilidad de volvernos fuertes
y al mismo tiempo etéreos.

Arriba, un espacio azulado,
con un tono certero y luminoso,
habla de los que ceden para que los días
dejen de ser repetidos y vacíos.

sábado, 17 de junio de 2017

Más allá del verbo

Nos alejamos, de a poco,
muchas veces en silencio,
cada vez más relajados
por esa sensación de entrega
que nos permite andar por terrenos
donde otros andan pero rara vez
se muestran.

Es casi imposible tocar las dimensiones
donde el corazón expresa una forma
que supera cualquier voz.

Para eso no tiene que haber
un lugar donde llegar
ni un sentido muy determinado.

Se ven ahora etéreas y silenciosas garzas
que eligen diferentes sauces junto a montones
de otros pequeños pájaros
que con su disfrute aumentan
la intensidad de cada objeto
levantado en celebración
de la apacible escena
que ellos mismos
con su acontecer crean.

jueves, 15 de junio de 2017

Bella imperfección

Un árbol altísimo 
que me fuerza a reflexionar,
una tarde de invierno,
en el medio de un bosque espeso,
solo, al fin, recluido, alejado
de los elementos que sostienen
un peso sobre mi cuerpo,
ahora apenas relajado,
que entiende al fin
que la pureza es un absurdo palpable 
desde el plano místico,
y por lo tanto ideal,
que debemos dejar de lado
para adentrarnos en un juego
que pondera cierta suavidad
en el áspero manto 
de lo real.

Veo entonces
cierta paz 
en el tiempo 
mientras pasa.

domingo, 11 de junio de 2017

Sonido del viento

Es raro lo que nos pasa.
Existen montones de cosas
que no son más que ataduras
para volvernos mejores en algún sentido
que muchas veces no tenemos demasiado
definido, pero que esencialmente tiene
que ver con la necesidad de adaptarnos
a un sistema que nos cobije y al mismo tiempo
demande el valor de una membresía
que nosotros pagamos sin estar
demasiado convencidos
porque cada día soñamos con irnos
más allá, como si una frontera
pudiera ser borrada del todo, y el viento,
sobre el manso campo florecido,
sonar perfecto muchos días.

viernes, 9 de junio de 2017

Perros sagrados


Señor, te pido me des una vida plácida,
libre de preocupaciones y rebosante de una alegría
basada en la sensación primordial
que tuve en una playa a los siete años
cuando en la arena, acostado, sentí el mar
y miré unas olas, altas, mucho más altas
y vertiginosas que las habituales,
que corrían hacia la orilla
mientras un viento fresco
tocaba a las gaviotas,
que ese día luminoso,
andaban en lo alto.

Era el inicio de un verano
y yo necesitaba creer.

Pero mi Señor, hoy sé que eso
no es posible porque no hay garantía
de que vos existas y llegado el caso
atiendas los ruegos de alguien.
Mucho menos los míos.

Y para decir la verdad, tampoco tengo
la convicción de que esa vida sea posible
si quiero tener -como también ocurre-
el conocimiento necesario para mirar
lo que está a mi alrededor.

La visión de unos perros sagrados
que descansan junto a las pirámides.

Por eso te digo Señor,
yo estoy dispuesto a andar.
Y salgo.



miércoles, 7 de junio de 2017

El sentido de los días

Hoy mientras volvía a mi casa,
en una esquina de mi barrio como tantas otras,
tuve la sensación de un tiempo remoto,
el de mi juventud, cuando tibiamente estudiaba.

Ese espacio, en parte concluido, volvía a presentarse
para evocar la indeterminación de los días,
su, gracias a la bonhomía de nuestro acentuado carácter,
parecido derrotero signado por frecuencias que alcanzan,
con suerte, el fabuloso sentido de un acto
que será perpetuamente amoroso.

Hoy llegué a eso: pude agradecer el trabajo
de una colega, ponderar mucho una torta
que me convidó la madre de un conocido,
conversar más de lo común
con mis hijos y mi sobrina Olivia
y, entre otras cosas, celebrar una canción
que me hizo conocer un gran amigo
que vive muy lejos
y está muy cerca.







sábado, 3 de junio de 2017

Él era

Él era un joven exaltado que quería ser
más de lo que era. Y en ese afán, confundía
el brillo que te otorga la energía de los sistemas,
con la propia, la que resplandece más allá de una ronda
que está impulsada por la mirada de otros.

De manera que trabajó para dotar a su cuerpo
de la potencia que otros podrían darle.
Y nada resultó de eso
.
Hasta que se purificó en un dolor
que apuntaló el sacrificio, y de ese tiempo
surgió primero una flor, blanca, purísima,
que lo impregnó de un dorado que lo cubrió entero.

Y pronto él se volvió más grácil,
y tuvo el tipo de sonrisa reservada
a los que han buscado mucho
en sí mismos y al final cambian.

jueves, 1 de junio de 2017

El fin del romanticismo

Íbamos por lugares de un potente color verde
-que se exalta a sí mismo con montones de matices-
donde los tibios ríos era transparentes, y por lo tanto dejaban
ver grandes peces que nadaban plácidos, y los pájaros,
en lo alto, eran coloridos y estaban alegres,
hasta como amansados por la idea de que ahí
no había ninguna frustración ni pena, ni siquiera
un desamor incipiente que pudiera estropear
la fascinación que ese paisaje quería fijar en nosotros,
que nos manteníamos todavía deseosos de que lo absoluto
sea por fin un límite cierto, pero conscientes de que el espectáculo
debía tratarse de un sueño rápido y candoroso, o algo por el estilo.