sábado, 3 de junio de 2017

Él era

Él era un joven exaltado que quería ser
más de lo que era. Y en ese afán, confundía
el brillo que te otorga la energía de los sistemas,
con la propia, la que resplandece más allá de una ronda
que está impulsada por la mirada de otros.

De manera que trabajó para dotar a su cuerpo
de la potencia que otros podrían darle.
Y nada resultó de eso
.
Hasta que se purificó en un dolor
que apuntaló el sacrificio, y de ese tiempo
surgió primero una flor, blanca, purísima,
que lo impregnó de un dorado que lo cubrió entero.

Y pronto él se volvió más grácil,
y tuvo el tipo de sonrisa reservada
a los que han buscado mucho
en sí mismos y al final cambian.
Publicar un comentario