martes, 16 de diciembre de 2008

Elenita quién sos

Después, en la hoja siguiente, venía lo desconcertante:

“Elenita, Elenita
¿Quién sos?
Vos no lo sabés
Y es hora que lo sepas”


Elenita, ¿yo soy Elenita para Tordelli? Pero ¿por qué Elenita? ¿Porque Tordelli me veía algo amanerado, un homosexual reprimido?, ¿qué problema veía Tordelli con mi masculinidad?

Las cosas se ponían duras. Sabía que mi camino con Tordelli no sería fácil ni mucho menos. Pero seguro que no espera esto. Un golpe inicial y tremendo a lo más esencial. Lo peor era la certidumbre: a partir de esas líneas me sentía menos hombre. El propio Tordelli me lo había indicado. Yo era menos hombre de lo que pensaba. Era Elenita, pero ¿quién debería ser?
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