sábado, 20 de julio de 2024

Tuviste una pesadilla

 

Tuviste una vez más esa pesadilla 

que atesora una clave de tu vida

Pero no alcanzas a descifrar sus orígenes, 

y por lo tanto sus implicancias..


La pesadilla se repite

sin que aparezca el verdadero mensaje. 


Y sin embargo, con el tiempo, 

llegaste a pensar 

que cada estado de cosas tiene

su encanto, y cada misterio 

una potencia increíble.


De manera que desde 

entonces esperás que esa pesadilla

vuelva a ensayar sus maniobras fantásticas.  


viernes, 19 de julio de 2024

A punto de zambullirse

 

Siguen las gotas en el pasto. 

Frente a una virgen, dos viejitas  

rezan guarecidas por un santuario. 

A un costado, un perro busca 

un hueso en la basura.

 

El mar se mueve con el viento

y los reflejos en el agua intrigan 

a un hombre a punto de zambullirse.

 

 

jueves, 18 de julio de 2024

Cuando jugabas con los gatos

 

Más temprano, los peones nos habían dicho que la tormenta eléctrica, tan visible hacia el oeste, significaría el fin del otoño. Exagerando, había comentado que la costa recibiría a las víboras que bajarían al río desde los lugares más altos. Sin hacernos problema, fuimos a echarnos bajo los laureles para disfrutar como esos potrillos que se juntan a tocarse el hocico. Fue entonces cuando un rayo iluminó tu cuerpo. Casi igual a esa mañana de tormenta cuando en la galería jugabas con los gatos. 

 

 

miércoles, 17 de julio de 2024

Podría pintarlas

 

Frente al río, iban unos patos en viaje. El viento era calmo. Una garza aprovechaba los últimos momentos para caminar por el agua. No intentaba pescar. Al parecer, solo pretendía seguir hasta que la oscuridad bajase. Entonces, aparecieron en mi memoria tus primas reclinándose en las columnas de la galería de nuestro antiguo club social venido a menos. Me pareció incluso que podría pintarlas.

martes, 16 de julio de 2024

Un árbol con flores amarillas

 

Te gustaba, decías, un árbol con florcitas naranjas encima. “Cuando sol gana altura, los trinos se apaciguan”, comenté. “Me gusta el carácter de ese árbol”, dije después. “Las cosas de por sí no tienen carácter”, respondiste. “Uno se lo asigna.” Sin embargo, había algo apenas sugerido en el árbol. Y también en la piedra a mitad del río. Y de eso hablaba… De que las cosas reclaman la belleza... Pero mi teoría, decías, no estaban bien planteadas. Le falta una fundamentación más lograda, dijiste, y a mí a ese comentario me dio mucha rabia.

lunes, 15 de julio de 2024

Una paz momentánea

 

Esa vez estábamos en la orilla del río a un costado donde se veían unos juncos. Dos palomas se posaron en un pino. Debajo del árbol, descansaban unos perros mal alimentados y en la orilla más allá unos patos serrucho estaban de pie perfectamente quietos. Animales que participan de una paz momentánea, pensé.

 

domingo, 14 de julio de 2024

Delicado y ´dócil

 

Los peces saltaban 

cuando el frío perdía fuerza.

El agua se iluminaba mientras

unas golondrinas repetían 

sus vuelos circulares.

 

No sabías que te podías 

acostar así, boca arriba,

sobre el muelle, 

a verlas por un rato

y sentirte, delicado y dócil 

sobre plantas acuáticas,

cerca de las ranas 

donde no parece 

pero el agua felizmente corre.

 

Tuviste una pesadilla

  Tuviste una vez más esa pesadilla  que atesora una clave de tu vida Pero no alcanzas a descifrar sus orígenes,  y por lo tanto sus implica...