sábado, 16 de noviembre de 2019

Un típico invierno

Esos días que ocurren
asumiéndose ajenos a nuestros deseos
y que aun así deseamos recuperar
para que esa forma nunca tocada
sea un poco más nuestra.

Como si nuestros esfuerzos
pudieran fijar lo que no puede ser fijado
y así, en esa expectación frustrante,
permanecer con la mirada a través de la ventana
mientras los copos de nieve caen mudos.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Días del desierto

Cuando cerramos los ojos
y vemos lo que no vemos,
casi seguro, se nos aparecen
los días recobrados
en la forma de esencias
capaz de hablarnos
de la extrañeza y las dolencias
que intentamos aplacar
en el cemento
de los parsimoniosos gestos
que no tienen valor
fuera de una propuesta
que nos llama desde
una voluntad suave y lejana.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Dos búhos sobre el árbol

Alcanzar lo que no puede ser alcanzado,
ir por donde no se puede andar, disciplinar
lo que no puede ser disciplinado
los bordes del iceberg
flotan sobre lo turquesa y calmo del mar,
y así, esperanzados
de que lo imposible puede ser tocado
tenemos la experiencia de dos búhos
en la rama más fuerte de nuestro árbol.

sábado, 9 de noviembre de 2019

El entramado

En realidad, por lo que parece,
no hay ni bueno ni malo,
ni abajo ni arriba, sino en nosotros
mecanismos casi inasibles
que nos llevan a actuar
de modos que después representan ciertas consecuencias,
que enseguida mutan a otros espacios,
al punto que todo lo que se puede decir
puede ser dicho de incontables modos,
según matices generadores de oscuridades y luces
en un cuadro que no tiene inicio ni final
y se parece al mundo de Goya.

jueves, 7 de noviembre de 2019

Más allá

Todos estos años, como soldados en hilera,
nos enfrentaron a un hecho esencial:
existen sistemas de poder,
que establecen discursos,
que crean verdades, que tomábamos como reglas.

Por eso las cosas son tan fáciles y tan difíciles a la vez.
Los sentimientos no mienten,
y sin embargo andan contaminados por los mismos
discursos que nos obligaron a caminar
de cierta forma hacia ciertos lugares.

Entonces, como estamos en un terreno incierto,
debemos actuar por conveniencia.
Los eventos tienen un ritmo, cierta vacilación,
una forma de desplegarse. Y a esa forma la debemos
investigar, aceptar y sobre todo respetar
(si es que queremos andar libres).

Los eventos se nutren de la energía de otros
y, en la medida que podamos enlazarlos con la nuestra,
son suficientes para sentirnos menos solos.

Tensionar y distender. Hacer y esperar.
Día y noche. Recordar eso sirve también.
Y sirve disfrutar de los viajes
esperanzados por encontrar
las sorprendentes realidades,
que parecen fantasías, sin generar
un título, sin ponerles un rótulo.








viernes, 1 de noviembre de 2019

Un día en Venecia

Espero tallar una pequeña escultura
que tenga la forma de los canales ideados
por los antiguos que ocupaban
este espacio brumoso.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Copos en la mano

El agua es también un número.
Las gaviotas eso lo saben. Ni bien cae el sol,
van al ras del agua deleitándose.

Las cosas importantes pasan por instantes.
Los atisbos orientados a un sol específico.

Como si se tratase de un arranque:
finos copos de nieve caen
y con asombro los veo en la palma de mi mano.

Un típico invierno

Esos días que ocurren asumiéndose ajenos a nuestros deseos y que aun así deseamos recuperar para que esa forma nunca tocada sea un poco ...