Las celebración se extiende hacia las escaleras y de ahí
hacia el mar, un mar, salpicado con rocas, que es turquesa y tiene un temperatura óptima. Los monos, como es
de esperar, se han hecho amigos de las boas, y juntos beben bajo galerías que
tienen antorchas cada cinco pasos. El tiempo de la celebración puede ser muy
dulce si uno se sumerge en las posibilidades que ofrece el que tiene más cerca, pienso, y miro una mesa bien arreglada con una extensión inmensa.
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