Las celebración se extiende hacia las escaleras y de ahí
hacia el mar, un mar, salpicado con rocas, que es turquesa y tiene un temperatura óptima. Los monos, como es
de esperar, se han hecho amigos de las boas, y juntos beben bajo galerías que
tienen antorchas cada cinco pasos. El tiempo de la celebración puede ser muy
dulce si uno se sumerge en las posibilidades que ofrece el que tiene más cerca, pienso, y miro una mesa bien arreglada con una extensión inmensa.
sábado, 20 de abril de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Bastante calor
Ayer fue un día de sol y de bastante calor en el inicio del otoño y, como fue un día feriado, tuve la posibilidad de ir a pintar a lo de m...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Vuelvo de la playa abrumado. Y lo peor no es esa sensación tan grande, lo peor es cuando la realidad te persigue y te alimenta: hoy iba por ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario