martes, 7 de abril de 2009

As Time goes by

Al ver a Tordelli tan entusiasta, me alegré. Volví al barco, y cuando subí dije: ----Sí. Sí que me siento bien, sí señor.----Tordelli se limitó a poner una mano en mi hombro. ---Qué bueno ---dijo--- porque vienen momentos difíciles. Te lo adelanté: de acá al 2012 vamos a tener un lindo baile.

La alegría por lo tanto duró poco. ¿Por qué siempre Tordelli me hablaba de tiempos difíciles, de desafíos inmensos? Yo sólo quería disfrutar de la vida, quería entender mejor el sexo, limitarme al placer. Quise decírselo, pero él antes dijo: ----Tenemos la suerte de asistir a un quiebre. Por supuesto: va a venir con cimbronazos. La intensidad del final de esta Era lo vamos a sentir fuerte. Lo vamos a sentir en todo el mundo a partir del 2008. Acá, por supuesto, vamos a tener baile antes. A fin de año sin ir más lejos (estábamos en el 2001). Es mejor, es para que nos preparemos; nosotros dos y otro grupo de personas….

---¿Cómo? ---atiné a decir

----Sí, se trata de un grupo de almas que estuvimos en Alemania. Ya nos curtimos en períodos de grandes crisis. Vimos de cerca el horror, lo más crudo. Un preámbulo necesario para lo que viene ahora. Un hito para liberarnos… Y bueno, ahora vamos a ver si damos una mano para el cruce que le toca dar a la humanidad…

----¿En Alemania? ---me limité a preguntar.

Pero Tordelli no hizo caso a mi pregunta. ----A partir del 2008, y hasta el 2012, va a ser un tiempo de derrumbe. Se caerá todo lo conocido. Es como digo, en ese papel que te pasé... Todo se va caer… ¿No te das cuenta? ---preguntó--- la humanidad construyó un paradigma, un sistema que debe morir. Esta vida fundada en la producción, en el metal, en el crecimiento. Este desborde tecnológico orientado a la producción… Ya comenzó a perecer el mundo dogmático. En estos años le toca morir al mercado, al consumo, pero también van a morir las instituciones tal como las conocemos…¡Qué suerte tenemos! ----se exaltó--- Vamos a vivir el fin de una Era, 25.000 años que terminan…. ¡Imaginate! nosotros… ----me tomó otra vez del hombro--- nosotros que somos almas viejas. ¡El fin de una Era! ¡Qué suerte!…---, y suspiró.

Esa expresión almas viejas, qué rara, pensé. Una ráfaga pasó cuando Tordelli dijo eso. Pero enseguida el mar recupero la calma. Me fijé en el agua, y me quedé pensando con la mirada fija en el agujero donde había desaparecido Flavia.
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