lunes, 30 de marzo de 2015

Los seres y sus vibraciones

Los individuos transcurren en distintas vibraciones. Los grados de sensibilidad y capacidad de comprensión son los que determinan el tipo de vibraciones en las que las personas viven. Es decir, cada uno vive según sus capacidades energéticas. Las potencias que sueltan y las potencias que reciben están de acuerdo con su capacidad de vibrar.

domingo, 29 de marzo de 2015

La energía como una noción útil

La energía como una noción útil para interpretar los fenómenos que ocurren en el tiempo-espacio.
Para eso es necesario tomar en consideración el tipo de potencias que se juegan en cada fenómeno. Determinar la calidad y el grado de cada potencia permite entender la senda que toman los eventos.
Para eso es interesante atender a los ambientes, los tipos de ambientes son los que crean las energías. Los que preparan el terreno para que los hechos ocurran.

martes, 24 de marzo de 2015

La mente y la energía

La mente funciona como reguladora de la energía; es quien interpreta las potencias y las distribuye en la persona. Es el registro que administra. El tema es cómo lo hace. Qué tipo de pericia tiene. En general, las potencias superan la capacidad de administración que tiene la mente; quien tiende a generar bloqueos; conjuntos de energía incapaces de fluir. Eso ocurre por un desperfecto en la capacidad de canalizar las potencias y uno de los motivos principales es que debe atender a múltiples mandatos en pos adaptarse a las energías de dominación que establece la sociedad.  

lunes, 23 de marzo de 2015

La energía es equívoca

La energía es equívoca; tiene un grado de complejidad que se resiste a ser catalogado; definido. El lenguaje, con toda su predisposición por definir las cosas, tiende a no abarcar la riqueza de la energía, que siempre guarda un carácter ambiguo en la medida que incorpora la contradicción. El sentido unívoco es un rasgo que no puede definir una potencia; que es algo tan complejo que no puede ser determinado por la lengua. Solo una aproximación es posible. Un tanteo.

La distensión y contracción de la energía

Como la energía funciona en la persona a través de movimientos de distensión y contracción es interesante analizar el fenómeno. La distensión en la persona -que en sí misma es también un movimiento energético- es el fenómeno que permite a la energía ingresar sin resistencia, colmar el espacio hasta el límite de la capacidad de esa energía. En un plano ideal, que nunca ocurre en estado puro, en este caso la energía ingresa al cuerpo y se expande sin encontrar otra cosa que su propio límite.
En cambio, la contracción es la resistencia que plantea la persona al ingreso de la energía -otro movimiento energético en sí mismo-. Tiene funciones defensivas y acarrea también un conflicto. Se trata de dos energías que pugnan por ocupar el mismo espacio. Esto es lo que la gran mayoría de las veces ocurre en las personas y es fuente de contradicciones, de conflictos internos. Sucede cuando hay una energía que pugna por tomar determinada dirección y otra que prefiere una distinta. El resultado son las dudas, el no saber qué es lo que se desea en verdad.

domingo, 22 de marzo de 2015

La energía permanece más allá de los cuerpos

Un rasgo particular de la energía es su permanencia más allá de los cuerpos. Existe en el espacio-tiempo la capacidad de albergar la energía; un rasgo que permite a los ámbitos espaciales transmitir ciertos grados de potencia; un elemento que de por sí crea ciertos estados en los lugares y que las personas palpan.
Los estados de la energía por otra parte no son permanentes; tienen una duración; cierta convocatoria energética que muta.
 

La energía de las personas

Las personas poseen energías que, como tales, crean ámbitos; funcionan como "un estar en el mundo". Son, en especial, las fuerzas creadoras de los estados más subjetivos y determinan -en conjunto con las energías exteriores- los estados más objetivos.
Cada energía tiene grados, una cantidad determinada de potencia y, a su vez, tiene cualidades. Características que predisponen la ocurrencia de ciertos efectos.

El grado, la cantidad determinada de cierta potencia, se vincula con el volumen que tiene la energía dentro del individuo. La porción del individuo que ocupa -para esto hay que tomar en cuenta que cada individuo es una espacio que está dotado de porciones de diferentes energías-.

La cualidad, en cambio, es el tipo de alcance qué tiene la energía. Qué genera; qué puede alcanzar. Se vincula más con los efectos que crea; con el tipo de reacción que genera.



  

Cada individuo es un conjunto de potencias

Cada ser es un conjunto de potencias que enlaza ciertas capacidades. Aptitudes que establecen ciertas direcciones, formas de actuar.
Potencias, por lo tanto, que condicionan al ser según los límites de sus capacidades.
La energía que ingresa, en consecuencia, genera determinadas respuestas según las potencias que contiene cada individuo.
De manera que los individuos funcionan como compendios de potencias que a cada instante dialogan con las energías con las cuales hacen contacto.

sábado, 21 de marzo de 2015

La energía de los hombres

La energía de los hombres se relaciona de manera constante con sus herencias; los mandatos que los trazan y con la propia energía que intenta aflorar, ser, que intenta constituirse en un bastión personal del ser. Y ahí está la lucha; las maneras del hombre para emplear una energía que sea personal, que se digne con establecer la fluidez que es inherente a cada uno.

La decisión y la energía

La suma de las energías que existe en una persona es la que determina sus decisiones, sus actos. Es el motivo principal de su "estar en el mundo", sus diversas formas de transcurrir.
Tomada la persona en forma individual no existe la menor duda: no existe espacio -en la dimensión energética- para el arrepentimiento; dado que las decisiones que una persona adopta son las únicas que puede adoptar según la energía reinante en cierto tiempo-espacio.


La esfera energética

Cada ser posee una esfera energética que lo levanta a través de la columna, y cuyo ser esencial puede estar localizado en distintos puntos del cuerpo -en especial en los ojos-; lugar desde donde se expande la energía para el afuera; y lugar también de ingreso de energía por excelencia.

La energía que ingresa es esencialmente decodificada por la mente-cuerpo que intenta así darle una utilidad. La función de la mente-cuerpo es darle una utilidad a las potencias que ingresan; que son fuente de contacto.

La energía por lo tanto tiende a dotar de capacidad a la mente-cuerpo y, utilizada en forma inadecuada, tiende a ser fuente de bloqueos; dolores, molestias, distintos padecimientos que señalan de manera inexorable el espacio donde el individuo debe encaminar un aprendizaje.


La mente y la energía

La mente es un receptáculo de energía único; capaz de multiplicarla o de encauzarla para diferentes direcciones; también puede abrumar al cuerpo; o bien puede sumirlo en la zozobra. Funciona al unísono con el cuerpo al punto que tiene una composición conjunta.
Su composición es etérea, y en tanto etérea funciona mejor en la medida que la fluidez energética crece.

Acerca de los desbordes energéticos

La energía en las personas produce alteraciones; dinámicas; es constante. Suceden puntos de contacto entre las energías de cada persona y las energías que abordan a cada uno, que convocan a un diálogo. El tema es la posibilidad de encaminar las energías en un sentido fluido. Siempre que la energía fluye significa que la energía se potencia; que adquiere más capacidad. Por eso la versatilidad mental en uno es clave: cuanto más elasticidad tiene uno en la mente, más fluye la energía por el cuerpo.
Y a la recíproca: los bloqueos energéticos tienden a generar desbordes energéticos; la imposibilidad de canalizar la energía que uno recibe y de compatibilizarla con la propia, para que siga; que fluya.
  

viernes, 20 de marzo de 2015

La sensibilidad energética

La sensibilidad energética se enlaza con la capacidad de vislumbrar aquellos matices que implican dinámicas, eventos que afloran y que determinan ciertas consecuencias. Lazos que predisponen la ocurrencia de ciertos actos.
En definitiva, modos de actuar de la energía que pueden ser observados; como también la capacidad de observación se anuda con la posibilidad de establecer una distancia útil que permita al observador adquirir un mejor conocimiento de los procesos que ocurren según pautas arquetípicas. Modos de proceder las dinámicas según principios de causa y efecto que encuentran fundamentos firmes.

El ser y la energía

El ser y la energía tienden a confundirse porque es la energía la que esencialmente conforma al ser. Es decir, cada ser puede ser visto como un compendio de energías, un dinámica permanente de energías que dotan al ente de un conjunto de potencias.
Pero lo más extraño que tiene el ser en sí es la capacidad de resultar -en tanto resultado de cierto conjunto- como una entidad que va más allá, que tiene un peso propio, más allá del conjunto de energías que lo conforman. Y eso lo logra a través de la dinámica. Es por la interacción de energías que se generan eventos que exceden a las energías que lo conforman en tanto lo que generan es algo diferente, nuevo y superador.

¿Existe el cuerpo energético?

El cuerpo energético, como tal, es la entidad que concentra la facultad de recibir y a la vez de irradiar energía. Es por lo tanto una entidad que posee existencia, un ser.
Ese ser está caracterizado, a su vez, por una dinámica, por una vertiente, un motor, que está ligado a la existencia misma de la cuerpo, y que irradia determinadas energías hacia otros cuerpos.
El cuerpo energético se caracteriza por transmitir y recibir, por lo tanto, potencias. Lo que equivale a decir que los cuerpos energéticos poseen capacidades, tienden a ejercer influencias. A crear estados en los demás cuerpos y a reflejar las consecuencias de esos contactos en sí mismos.

La energía del individuo muta de manera constante

La energía de cualquier persona muta de manera constante porque existe un diálogo permanente entre el cuerpo energético del individuo y el de los demás seres con los que le toca relacionarse.
La suma de las relaciones determina ámbitos de energía que resultan islas en sí mismas, microclimas que se agrandan según el ámbito específico que uno quiera tomar -familia, pueblo, país-.
De manera que existe también la posibilidad de establecer medidas energéticas; ámbitos dentro de ámbitos, cáscaras de una cebolla que determinan un carácter en este caso infinito, como infinitas son las relaciones que tiende a formular la energía.

La energía es una potencia

La energía es una potencia dotada de ciertas cualidades que transmiten cierta sensibilidad. La sutileza de la energía está en su composición fragmentaria y a la vez específica según el ámbito.
Eso quiere decir que la energía tiende a manifestarse en distintos grados y según distintos matices. Lo que la vuelve esencialmente equívoca a los fines de sus lectura, puesto que tiene términos mucho menos categóricos que el lenguaje que pretende narrarla.

La energía tienden a concentrarse para actuar

La energía tiende concentrarse para actuar. Eso quiere decir que la energía es el combustible que genera la acción. Lo que implica establecer que la energía tiende a buscar la manifestación, tiende a querer generar actos; dado que ese es el rol fundamental para el cual está llamada.
En el caso de las personas, existe un momento en que la energía se agrupa para posibilitar al individuo la toma de una decisión consciente.
Si interviene en ese acto decisorio algún tipo de componente que no es energético; un haz divino que permita a la persona tomar una decisión ajena a los movimientos energéticos que captan a la persona, es algo que me intriga mucho.
Yo tiendo a pensar que sí existe ese ámbito de libertad que permite a la persona arbitrar entre todas las energías que van a su encuentro y decidir qué hacer con el cúmulo energético que lo aborda.

Los cuerpos y la energía

Si la energía está presente en todos los seres, es importante tener en cuenta que los cuerpos están animados por ella; es decir: que los cuerpos responden a una dinámica que los moviliza según el cuadro energético en el cual se desenvuelven.
De esta forma se puede observar que las personas tienden a desplegar en su ámbito la energía que poseen, y que esa energía es la que finalmente los lleva a vivir lo que irradian.
En resumen: la energía que existe en los diferentes ámbitos es una creación de los cuerpos que pueblan ese lugar, y a la recíproca.


miércoles, 11 de marzo de 2015

La autoridad

La autoridad se incorpora de un modo extraño; viene a nosotros y nos merodea hasta que, después de muchas idas y vueltas, se sienta cerca para mirarnos a la cara y mantenerse impávida.

martes, 10 de marzo de 2015

La energía y el carácter

Las energías que establecemos con el prójimo crean los eventos que finalmente protagonizamos.

Las variantes están a nuestro alcance y es la opción que hilvanamos como acto la que produce un resultado: el hecho.

La sumatoria de hechos que protagonizamos, a su vez, se relaciona de manera natural con nuestro carácter; al punto que eventos y carácter van de la mano.

Cuando uno se acerca al conocimiento

La imposibilidad de decir cuando se acerca uno al conocimiento. Y, por sobre todo, la necesidad de callar en base a la complejidad que tenemos enfrente. La existencia, por lo tanto, de un cúmulo de cosas que se resisten a ser puestas en el limitado andamiaje que es la lengua, que está destinada por su necesidad de precisar las cosas a dejar de lado lo más sutil que tienen los fenómenos.

viernes, 6 de marzo de 2015

Un campo al amanecer

Un campo al amanecer
que esconde las estrellas
para que se desentiendan de lo oscuro
y puedan ir quién sabe donde.