sábado, 14 de mayo de 2016

Una casilla


Hubo un tiempo en que las imágenes
estaban al servicio del ocio y el ocio estaba
al servicio nuestro, ¿te acordás?

El tiempo que ahora juzgamos perdido
por la cantidad de cosas provechosas
que no aprendimos.

Y sin embargo ahí están los momentos
perfectos para siempre. La criminalidad violácea
de las hortensias puede ser tan intensa
si uno las mira mucho pero mucho tiempo,
dijiste. Me acuerdo bien de eso. Y me acuerdo bien
del río yéndose, pasando detrás, con sus tonos
marrones, como si fuese una víbora inquieta
y mojada, y el verde por todos lados, los
pájaros saltando por el pasto y la primavera 
ese día en especial, estallando incluso
en nosotros que buscábamos un lugar,
una casilla.


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