jueves, 30 de agosto de 2012

El habla, esa herramienta para la dominación


 

La esfera contiene un silencio

que se suspende sin que sepamos

cómo ir hacia lo que envuelve:

el lugar sin discursos donde

          habitan los ángeles.

lunes, 27 de agosto de 2012

Frente a un viejo que mendiga con extrema suficiencia


Frente a un viejo que mendiga con extrema suficiencia uno puede sentir el dolor de ese otro ser y darse cuenta que es cierto: todo puede ser considerado como una diferencia de grados. Es decir, los sentimientos humanos tienden a ser parecidos y las situaciones por las que atravesamos sólo constituyen una cuestión de distancia. En eso radica, en último término, la diferencia entre unos y otros.

En ese nivel de realidad, lo que diferencia los grados de proximidad entre unos y otros es el nivel de sensibilidad que cada uno puede desplegar. Las consideraciones que estructuran cierta sensibilidad tienden a ser la herencia que sujeta a la persona en el momento en que debe desarrollar un determinado tipo de empeño por sobrevivir y permanecer. Las sensaciones, por su parte, la gran mayoría de las veces, tienden a responder a las ideas que guían en la superficie nuestro accionar. Pero, por supuesto, las ideas no son idóneas para abarcar a las emociones y, entre unas y otras, existe una franja inmensa que permanece descontrolada y en funciones. Se trata del cuadro energético, ese que irradia el individuo y lo sobrepasa desde que crea determinadas realidades en su entorno, y por ende afecta a un determinado grupo de seres que tienen un contacto más o menos cercano -e incluso indirecto- con el individuo en cuestión.

Por todo esto, los fenómenos humanos son de lo más complejos. Pero esa tremenda complejidad tiende a ser negada por las personas. El motivo es que aceptarlas supone asumir un grado enorme de incertidumbre y, en lo fundamental, la falta de certezas no ayuda a establecer un sistema de dominación útil para alimentar a quienes dirigen ese conjunto.

Y más allá, las estructuras de dominación de cada individuo exigen establecer un relato que cierre determinada historia. Esa que tiende a formular un sistema de dominación que pretende unificar ciertas bandas de emociones hacia ciertos discursos más o menos conocidos.

En suma, es interesante vislumbrar la distancia que existe entre las emociones de unos y otros según el lugar que cada uno ocupa y, en lo fundamental, es interesante atender a la distancia que establecemos entre nuestra emoción y nuestro discurso. O más bien: cómo nuestro discurso le habla en realidad a nuestra emociones.

 

domingo, 26 de agosto de 2012

La historia de las creencias

Flotan las posibilidades energéticas en un sinfín de números que se intercalan en dosis bastante irregulares, allí donde árboles y el entorno alojan posibilidades y después las ofrecen a los que pasan. En ese ir, los que pasan reciben mensajes que los motivan de manera insospechada a formar vínculos, enlaces que, como vimos, parten del paisaje y pasan a los hombres.

Esos vínculos determinan el mundo; lo amoldan y él en nosotros echa raíces para que todo resulte derivado hacia el lugar donde funcionan las formas de dominación. Esas que provenientes de la energía -que en sí tiene voluntad de expansión- buscan siempre ir más allá, crecer. Abarcar entonces es la esencia del existir en la tierra porque fomenta el acercamiento al cielo, un punto misterioso y deseado que jamás será obtenido en tanto pertenece al enorme mundo de lo fantástico que crece en todo lo conocido.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Una madre


Esa que en la noche se arropa a sí misma

hasta conciliar un sueño que nos tienta a creer

que las vivencias son ilusiones donde uno

no toma contacto con el otro sino que evade

con éxito la propia sensación que impulsa

un andamiaje que, como puede, a los manotazos,

se esfuerza por lograr lo que no termina

de fijarse nunca y por eso avanza

sin un punto preciso y sin que nadie

              pueda nombrarlo.

Un árbol del que se desconoce el nombre

Una carga que te atraviesa y comprime
hasta un punto que te eleva de donde estás dispuesto a vivir
siempre que tu deseo sea vivir como un pájarito que recorre las ramas
de un árbol hermoso del que se desconoce el nombre.

sábado, 18 de agosto de 2012

La fuerza de las suposiciones se encamina con la esquiva versatilidad

Si en un lado está el supuesto destino
que nos atrae con la fuerza de lo inevitable
y del otro lado estamos nosotros
y todos esos deseos tan íntimos
que hemos cobijado desde la infancia
con tanto esmero, la única decisión
posible es usar la fuerza de tantas suposiciones
con la mayor versatilidad posible.

viernes, 10 de agosto de 2012

Los dioses no hablan

¿Los dioses hablan a través de los poetas?
A veces, me parece que sí y esa impresión
me carga con supuestos que me retienen en
la antiguedad; y uno no lo sabe pero nuestro deber
está en el futuro, en todo lo que no está hecho.

jueves, 9 de agosto de 2012

Ecosistema

Los árboles alojan posibilidades y después las ofrecen a los
que pasan, y en ese andar reciben mensajes que los motivan
de manera insospechada a formular vínculos que, como vimos,
parten del paisaje y pasa a los hombres. Esos vínculos determinan
el mundo, lo amoldan, y él echa raíces para que todo funcione
en formas provenientes de una energía que en sí tiene voluntad
de expansión para enseguida agotarse en un canto, la esencia
de la vida en la tierra porque fomenta el acercamiento al cielo,
el punto misterioso y anhelado que jamás será obtenido
en la medida que es una fantasía y, como tal, caería en el enorme
desierto que habita el centro de todo lo conocido.

lunes, 6 de agosto de 2012

Pájaro chorlito

Una carga que te comprime hasta
un punto que te eleva de donde estás obligado
a vivir siempre que tu deseo sea vivir como
un pájarito que recorre las ramas de un árbol
del que se desconoce el nombre.

jueves, 2 de agosto de 2012

Compendio de energías



Si cada persona es un compendio

de energías y a la vez recibe

de manera continua otras energías

que a cada instante producen

alteraciones en ese compendio,

la representación de esas energías

constituye un canal inexorable

y a la vez determina que el acto en sí

-ocurrido en cierto tiempo y espacio-,

sea el punto que más acerque al hombre

-condicionado por la necesidad de representar

energías-, a Dios, existencia sin condicionamientos

de ninguna índole, fuerza primigenia, libre y


omnipotente, que se representa a sí mismo,

mientras que el hombre tiende a representar

algo diferente a sí mismo, dado que es un cúmulo

indeterminado de potencias que pugnan por establecer

-sin demasiado éxito- un sentido. Pero, por supuesto,

Dios está en todas las cosas y a la vez en ninguna,

porque es una afirmación que se manifiesta

en postulados diversos pero jamás llega a materializarse.

Es decir, Dios es el mundo energético por excelencia:

una dimensión equívoca que -para ser aplicado a cierto

tipo de dominación- trae un sistema de premios

y castigos según quienes dicen qué es

lo que pretende y qué ha señalado.