Flotan las posibilidades energéticas en un sinfín de números que se intercalan en dosis bastante irregulares, allí donde árboles y el entorno alojan posibilidades y después las ofrecen a los que pasan. En ese ir, los que pasan reciben mensajes que los motivan de manera insospechada a formar vínculos, enlaces que, como vimos, parten del paisaje y pasan a los hombres.
Esos vínculos determinan el mundo; lo amoldan y él en nosotros echa raíces para que todo resulte derivado hacia el lugar donde funcionan las formas de dominación. Esas que provenientes de la energía -que en sí tiene voluntad de expansión- buscan siempre ir más allá, crecer. Abarcar entonces es la esencia del existir en la tierra porque fomenta el acercamiento al cielo, un punto misterioso y deseado que jamás será obtenido en tanto pertenece al enorme mundo de lo fantástico que crece en todo lo conocido.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mis orígenes
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Y desmoronado como estaba recibí el lazo sagrado. Entró en mí el juguete voluptuoso de Flavia. Y cuando entró, empecé a sentir un dolor que,...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario