El otoño se acerca
y el aire interpreta eso.
No hay motivo para alarmarse.
No hay una esperanza mayor
que la que tenemos hoy.
Y no porque alguien diga:
Estamos salvados.
Cualquier rayo puede caer sobre nosotros.
Esta noche el placer solo tiene que ver
con una pequeña sensación que crece,
un arropamiento sobre nosotros mismos.
Archivo del blog
lunes, 11 de marzo de 2019
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tipo de vida
El día prometía ser de sol pero está más bien nublado. Después del desayuno me resuelvo a pintar un poco. No avanzo mucho con la pintura, p...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Hoy, más temprano, me puse a escribir y luego a contrastar esa escritura con el chat inteligente. La verdad es que entablar un diálogo con...
No hay comentarios:
Publicar un comentario