Las calles son a la medida; sin indeseables, gente alienada que te arruina el sentimiento inoculado de modo extraño: ¡hablo de la belleza! La inefable ideada por todo lo bueno que tienen las formas. Esa composición que se erige en el consenso. ¡Oh! ¡Cómo hay que adorar a las sacerdotisas! Damas hermosas, las siempre deseadas. Te hacen bien por el simple don de las formas. Es casi irreal el proceso, pero existe, y uno lo disfruta; preferentemente en los parques.
viernes, 2 de marzo de 2012
Baviera vs Villa 31
Las calles son a la medida; sin indeseables, gente alienada que te arruina el sentimiento inoculado de modo extraño: ¡hablo de la belleza! La inefable ideada por todo lo bueno que tienen las formas. Esa composición que se erige en el consenso. ¡Oh! ¡Cómo hay que adorar a las sacerdotisas! Damas hermosas, las siempre deseadas. Te hacen bien por el simple don de las formas. Es casi irreal el proceso, pero existe, y uno lo disfruta; preferentemente en los parques.
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