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viernes, 2 de marzo de 2012

Baviera vs Villa 31


Las calles son a la medida; sin indeseables, gente alienada que te arruina el sentimiento inoculado de modo extraño: ¡hablo de la belleza! La inefable ideada por todo lo bueno que tienen las formas. Esa composición que se erige en el consenso. ¡Oh! ¡Cómo hay que adorar a las sacerdotisas! Damas hermosas, las siempre deseadas. Te hacen bien por el simple don de las formas. Es casi irreal el proceso, pero existe, y uno lo disfruta; preferentemente en los parques.

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Un río que es como un mar

 Ahora son casi las cinco de la mañana de un sábado. Estoy en la ciudad. No me fui a la casa de fin de semana porque deseo ir al taller maña...