Eso debería decir en letras gigantes
en cada esquina, y a modo de explicación:
el éxito demanda mucha energía, y esa energía
se la quitamos al medio ambiente, al prójimo.
La felicidad en cambio precisa ecosistema.
Acabo de salir al balcón. Noche del fin del verano fresca con un viento agradable que va, corre. Acabo de levantar mi cabeza, acá, en el úl...
No hay comentarios:
Publicar un comentario