Eso debería decir en letras gigantes
en cada esquina, y a modo de explicación:
el éxito demanda mucha energía, y esa energía
se la quitamos al medio ambiente, al prójimo.
La felicidad en cambio precisa ecosistema.
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
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