Nadie
escapa a su propia energía
porque lo que
uno interpreta a diario
tiene un componente
común y otro
especial
que se percibe incluso sobre
los niños
en las cunas de cualquier
ciudad dormida.
Un perro que ladra de manera insistente. El perro de un vecino. De hecho, según corroboro, ladra en la puerta de mi casa. No lo he visto en ...
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