Archivo del blog
jueves, 8 de noviembre de 2012
La pregunta proustiana
¿Los animales van al cielo?, pregunta
mi hija y los animales afloran
para recordarme cosas. Hay panteras que saltan
con la intención de tomar vuelo, y cascadas
que bajan con peces brillantes. La pregunta
eterna aumenta en la medida que nos aferramos
a la idea y nos alejamos de las sensaciones
que, en su labor más noble, tienen el encargo
de llevarnos donde está la manada.
Hay un punto más allá de la teoría,
el contacto con el campamento
que tiene el fuego encendido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Avizorar
Del enorme edificio llamado el "Palacio de Tribunales", por una puerta lateral, entre nervioso y envalentonado, sale un Ministro d...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario