miércoles, 8 de mayo de 2013

Gente que pasa



Un plan encapsulado en un sueño

se pierde para entrar de improviso

   a la efervescencia de las figuras 

              de una tarde.


La gente pasa por el césped 

     con sus paraguas rojos.


Al sueño hay que desentrañarlo

para conocer esos márgenes

          donde empiezan

       los instantes fugaces.

No hay comentarios:

A la hora de vivir

  Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...