Hay
gatos que se saben hermosos
y
por eso duermen en los altares
para
después, cuando amanezca,
sentarse
en la puertas donde
al sol son adorados.
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
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