Fin de la tarde entre las rocas. El mar caribe adelante, embravecido como no lo vi antes. A mi espalda, la caleta (todavía con sus aguas transparentes). A lo lejos, veo cuatro personas con trajes extraños por la playa. Luego capto mejor: militares de la guardia nacional ( más tarde un hombre viejo, el cuidador del complejo de playa, mientras cerraba nos explicaría que son militares que cuidan que no se roben los huevos de las tortugas o las tortugas recién nacidas). Pasaron sin decir nada, con la vista al frente. Junto con ellos, pasaron unos pelicanos en bandada. Respetaban una línea que subía y bajaba apenas por el aire.
Archivo del blog
lunes, 26 de enero de 2026
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Día de sol en el fin del verano.
Vamos con mi padre a una confitería legendaria cerca de nuestra oficina a encontrarnos con mi tío y su socio para ver si compramos la parte...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario