Perfeccionar el habla hasta parecer que ella desaparece.
Disparar las ideas sin límites y sin un análisis que le quite el placer que tiene la irrupción de ellas.
Formalizar los estados en escenas.
Adorar las digresiones porque son la base de un espiral, que es lo más parecido a la vida.
Degollar las pretensiones rimbombantes en torno a producirse como una "marca".
Desechar también el trabajo que no sea una consagración diferente que hacia uno mismo, sino más bien un reflejo de uno mismo hacia el exterior.
Las tareas no son nada sencillas.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Caleta Tankah 2
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
-
Sigue el ritmo de los días y las estaciones, con la alegría de quienes viven el instante como los pájaros. Cada mañana, gracias a su sonri...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Una vez levantado de la siesta, y luego de quedarme mirando el techo un buen rato, decidí que lo mejor sería terminar algunos dibujos que te...
No hay comentarios:
Publicar un comentario