Perfeccionar el habla hasta parecer que ella desaparece.
Disparar las ideas sin límites y sin un análisis que le quite el placer que tiene la irrupción de ellas.
Formalizar los estados en escenas.
Adorar las digresiones porque son la base de un espiral, que es lo más parecido a la vida.
Degollar las pretensiones rimbombantes en torno a producirse como una "marca".
Desechar también el trabajo que no sea una consagración diferente que hacia uno mismo, sino más bien un reflejo de uno mismo hacia el exterior.
Las tareas no son nada sencillas.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Día de sol en el fin del verano.
Vamos con mi padre a una confitería legendaria cerca de nuestra oficina a encontrarnos con mi tío y su socio para ver si compramos la parte...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario