Perfeccionar el habla hasta parecer que ella desaparece.
Disparar las ideas sin límites y sin un análisis que le quite el placer que tiene la irrupción de ellas.
Formalizar los estados en escenas.
Adorar las digresiones porque son la base de un espiral, que es lo más parecido a la vida.
Degollar las pretensiones rimbombantes en torno a producirse como una "marca".
Desechar también el trabajo que no sea una consagración diferente que hacia uno mismo, sino más bien un reflejo de uno mismo hacia el exterior.
Las tareas no son nada sencillas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A la hora de vivir
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Vuelvo de la playa abrumado. Y lo peor no es esa sensación tan grande, lo peor es cuando la realidad te persigue y te alimenta: hoy iba por ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario