Las garzas eligen las copas más altas
para comunicarse
-tal vez sea un cortejo-.
O tal vez hablan de algo
relacionado con el hambre.
La señora de al lado
como corresponde a todas sus mañana
limpia. El aire es cálido pero en un
punto muy justo, tal como me enseñó
mi papá: 25 grados.
El día podría ser perfecto
pero uno carga con sus tonos
y esos tonos siempre
están alejados de la perfección.
Lo que debo entender
que se trata de una suerte.
Archivo del blog
miércoles, 15 de octubre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Día de sol en el fin del verano.
Vamos con mi padre a una confitería legendaria cerca de nuestra oficina a encontrarnos con mi tío y su socio para ver si compramos la parte...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario