El punto donde las funciones se agotan
es el punto de la resurrección en la muerte.
No es factible decir nada
de lo que ya no está;
sí es posible desconfiar
de las sombras que no nos dejan adivinar
siquiera de manera aproximada
las figuras del bosque.
Nos esforzamos a diario por decir
las cosas de la mejor manera.
Pero no hay nada que decir
de lo que ignoramos.
Archivo del blog
sábado, 18 de octubre de 2014
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mujer en el avión
Antes de subir a la avión noto la presencia de una mujer joven, rubia, con expresión lánguida. Me pareció que tenía cara como de muñeca. L...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Cuando te adentraste en el agua helada de la orilla para sentir las pequeñas olas, mirando el horizonte, pensaste que si cambiaras tus cre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario