La imitación de los modos de otros
a la salida de la iglesia.
Sí, me acuerdo perfectamente
éramos chicos, tendríamos doce años a lo sumo,
y mirábamos a las chicas una y otra vez, como si
ese mirar constante pudiese, por arte de magia,
acercarlas a nosotros que estábamos
demasiado al fondo de nuestros deseos.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Caleta Tankah 2
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
-
Sigue el ritmo de los días y las estaciones, con la alegría de quienes viven el instante como los pájaros. Cada mañana, gracias a su sonri...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Una vez levantado de la siesta, y luego de quedarme mirando el techo un buen rato, decidí que lo mejor sería terminar algunos dibujos que te...
No hay comentarios:
Publicar un comentario