Exigir la constancia necesaria
para cambiar más allá de una purificación
que será fuerte y exigirá una oscura fortaleza
que conocés muy bien
en la medida que tus labios
saben de la rutina del cuerpo
que enseguida sufre, y después se cura,
y ya no se lamenta
porque su sensibilidad lo dota
de perfiles cada vez más complejos.
Alabado sea el tiempo que te otorga
la posibilidad de cambiar
cada día un poco más
hasta un nuevo espacio de potente cariño
en donde los delfines te alcen
para que en el mar juegues.
Será todo como en esas dulces noches
de invierno en tu querida bañera.
Los animales que entonces usabas
estarán de nuevo. Y podrás confiar
otra vez en esas mañanas pictóricas
que anuncian al placer.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mis orígenes
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Y desmoronado como estaba recibí el lazo sagrado. Entró en mí el juguete voluptuoso de Flavia. Y cuando entró, empecé a sentir un dolor que,...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario