Estábamos cada uno cerca, muy cerca,
de ese tipo de encuentros que anuncian
las promesas de muchos años de felicidad
que se suceden de una manera calma, suave, llenos de paz,
y vos entonces hablaste de esas cosas que tienen el poder
de generar desencuentros al punto que los puentes
se rompen y los ríos se desbordan, y los pinos,
altos y fuertes, se quiebran y caen sobre casas recién hechas
que hasta entonces eran el orgullo de sus dueños.
Archivo del blog
domingo, 8 de enero de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Mis orígenes
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Y desmoronado como estaba recibí el lazo sagrado. Entró en mí el juguete voluptuoso de Flavia. Y cuando entró, empecé a sentir un dolor que,...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario