Aquí estamos frente a cosas
que generosamente pierden volumen
para que su más elemental y muda presencia
nos aborde, una y otra vez, en altos campos
donde un viento intenso y helado
clama por un movimiento que entraña
la posibilidad de adentrarnos
en cierta mirada que podría tener
un sentido fabuloso aunque
todavía sedoso, negro y oculto.
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viernes, 14 de julio de 2017
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