Cuando descubrimos que los discursos
funcionan para solventar a los vastos y fértiles sistemas,
nos preguntamos qué oración esencial
íbamos a elegir para desarrollar el nuestro.
Para respondernos, pasamos mucho tiempo
ahondando en nuestras preferencias mientras
el mundo siguió su curso.
Amanecía sobre los domesticados campos
y a su tiempo anochecía.
Y pasó el invierno y llegó la primavera.
Pero las mismas ideas que nos había condicionado
seguían incólumes. Así que, año tras año,
tuvimos que continuar trabajando
como escultores de nuestra piedra.
De ese modo paciente, modificamos
lo que teníamos en el horizonte
al punto que estamos listos para volvernos
parte de la naturaleza versátil
de las cosas.
Ese lugar donde los procesos
magistrales florecen.
Archivo del blog
martes, 25 de julio de 2017
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Villa Berna
Nos levantamos después de dormir bastante. Las margaritas, la multiplicidad de plantas y de árboles, me calman. Mientras desayunamos cerca ...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario