La prisión más grande empieza en uno;
no busquemos respuestas en lo que aparece escrito
en las tumbas, donde algunos, ahora idos,
quisieron fijar un motivo de poder y de unión.
Nuestro poder no pueden ser palabras
que les pertenecen a otros,
ni puede entregarse a quienes viven
sin saber que los sistemas exceden a los hombres
y que por sus intersticios brota el líquido
corrosivo y pegajoso llamado competencia.
Archivo del blog
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Villa Berna
Nos levantamos después de dormir bastante. Las margaritas, la multiplicidad de plantas y de árboles, me calman. Mientras desayunamos cerca ...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
No hay comentarios:
Publicar un comentario