Las cosas, con suerte, logran detenerse
en su propia inconsciencia
para que nuestras ideas en la vigilia se vuelvan diáfanas
y vayan, corran como agua bajando la montaña,
y los pájaros, en las ramas, celebren eso, y los colores
multiplicados durante ese día que tardó tanto en llegar,
se acerquen al cuadro, y ellos mismos lo pinten,
y las cartas del tarot se conviertan en preciosuras
que no cuenten nuestra propia vida sino
muchas otras existencias a través nuestro.
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sábado, 20 de abril de 2019
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