Un espacio de luz en la orilla
en la parte donde cerca y más arriba
los gallos duermen a la espera del día.
De eso habla, supongo,
lo que reverenciábamos.
De la fuerza impalpable sobre el mar.
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
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