La felicidad del campo. El camino que va en realidad desdibujándose hasta ser solo pasto. Ahí hay más caballos. Levantás la vista, hay caballos por todos lados. Se rascan unos a otros. Así se ayudan. Creés que algún día vas a estar en ese lugar. El sol se pierde entre las nubes. Estalla lo anaranjado y ves rosas apenas mezclados con los grises. Todo esto es un lugar común pero funciona a la perfección.
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jueves, 5 de noviembre de 2020
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Villa Berna
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