Porque ibas en bici
el canto de los pájaros
te relajaba y anochecía.
El aire era cada vez más frío,
los sonidos cada vez
más lejanos.
Y por un momento,
todo tenía sentido.
Nos levantamos después de dormir bastante. Las margaritas, la multiplicidad de plantas y de árboles, me calman. Mientras desayunamos cerca ...
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