Los peces saltaban
a medida que el frío
perdía fuerza.
El agua se iluminaba,
las golondrinas repetían
sus vuelos circulares
y vos descubrías
que te podías acostar
sobre el muelle
Ida otra vez a la caleta Tankah. Arribo demorado a las dos y diez de la tarde. Pasamos el ingreso, siempre injusto; cobran una entrada al c...
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