Esos perros
dos por tres aúllan
en las noches heladas
ante el agua dulce y negra.
Y todavía siguen ahí
cuando el sol aparece
y el frío cede.
Cinco y doce de la mañana. Sentado en el living de mi casa, escucho un colectivo que hace sonar sus frenos, luego un auto con la música estr...
No hay comentarios:
Publicar un comentario