sábado, 19 de marzo de 2022

Un viento había corrido las nubes

  

Ese amanecer lluvioso, hace tiempo, estuviste como cierto dios, feliz, con los pies en el agua. Cerrabas los ojos y del cielo caía agua y más agua, y los pájaros entusiasmados, unos y otros, saltaban sobre el pasto. 

Al llegar la noche, un viento había corrido las nubes. Viste entonces las estrellas entre los árboles. La perra se detuvo y miró también para arriba. O eso te pareció por un instante.

Después, en la galería de la casa, le explicaste que naciste con el píloro tapado y casi no podías comer. Hasta que un médico, de nombre Gianantonio, decidió operarte y te salvó la vida. 

Ella te contó de sus orígenes inciertos, y vos, casi al final, le contaste que hace años, cuando mirabas las estrellas, apareció la Virgen y al día siguiente salvaste a tu hermanito de morir ahogado. 

 

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