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sábado, 19 de noviembre de 2022

Era un hombre


 

Era un hombre capaz de pintar una nube perenne que adornaba nuestro amplio valle. Y después afinaba mis inscripciones en el papel y la piedra. Mis trazos se volvían figuras que iban como hijas mías. Así yo era un padre inmenso, enorme y luminoso. Pero con el tiempo me subía a una gran tortuga extrañamente blanca y me iba a recorrer otros lugares.

 

 

 

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