Las bestias de las celebridades, los corazones sangrantes por todo el cuadro también, las velas encendidas en un costado y el fuego prendido gracias a unos cardos secos encontrados el último invierno por el campo. Las bestias están en un banquete. La imagen es clásica. Se los ve alzando sus copas con expresión jocosa y fatua cerca del fuego. Y más allá se ve un ermitaño que mira apesadumbrado todo, no tanto porque lo que ve le parezca censurable, sino porque su alma no llega soltarse de esas imágenes celebrantes.
Archivo del blog
domingo, 1 de enero de 2023
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Tipo de vida
El día prometía ser de sol pero está más bien nublado. Después del desayuno me resuelvo a pintar un poco. No avanzo mucho con la pintura, p...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Me levanto poco antes de las seis de la mañana con una fuerte contractura, producto de un asunto de trabajo que se complicó por la impericia...
-
Hoy, más temprano, me puse a escribir y luego a contrastar esa escritura con el chat inteligente. La verdad es que entablar un diálogo con...
No hay comentarios:
Publicar un comentario