sábado, 29 de abril de 2023

Montones de ángeles, colinas y ríos

 

En el sueño, caminaba hasta que mi deseo dejase de pesar. Así llegaría a parecer un mendigo, pensaba. No pedía nada, porque mi intención era dar, no exigir. Y con esa pasión, con los años, me volvía un santo y era pintado en una iglesia de Roma. De manera que estaba junto a montones de ángeles, colinas y ríos, atrapado en ese cuadro magnífico, y quería salir de ahí con desesperación pero era imposible.

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