No había nadie en el parque.
La ciudad será otra vez bellísima, dijiste.
El viento movía laureles rosados y blancos.
Alguien había plantado uno de cada color
en una fila que tendía a arquearse.
¿Fue solo un sueño?
Ayer fue un día de sol y de bastante calor en el inicio del otoño y, como fue un día feriado, tuve la posibilidad de ir a pintar a lo de m...
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