Incluyo a esas viejas que en la
confitería evitan la muerte
y tomo a los que salen de la
iglesia con la certeza de algo.
Toco a las que usan botas altas
y voy a los que asumen el día a sabiendas
que otros ensayan gestos y palabras.
Evoco también esa noción que brama el tráfico,
y les digo: estoy de pie, con la copa en alto.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
A la hora de vivir
Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...
-
El genio rockero me miró con sorpresa y después, víctima de cierta discordancia, tentado, me respondió: “Okay my lord”. Se volteó y preguntó...
-
Creo que es mejor que les cuente un poco de Carola. Una premisa que no es sencilla porque mis percepciones cambiaron con los años de manera ...
-
Vuelvo de la playa abrumado. Y lo peor no es esa sensación tan grande, lo peor es cuando la realidad te persigue y te alimenta: hoy iba por ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario