miércoles, 4 de enero de 2012

Escenas para la educación sexual del Zarevich

El ruido del agua golpea el casco. En el camarote principal un adolescente es mimado entre pieles de marta. Hay dos mujeres peinadas con rodetes. Cada una lo unta con un aceite que al joven le recuerda sus veranos cerca del mar. La más rubia lame sus pezones despacio, y la otra masajea sus hombros. Él se incorpora, le pide a la rubia que se acueste boca abajo -la cámara hace foco en la mujer-, y comienza a refregarse contra su orto. Pero cuando parece que la va meter, se larga a llorar y se tira sobre la cama. La otra mujer, sin inmutarse, sigue acariciándole el cuello.

No hay comentarios:

A la hora de vivir

  Estuve en la casa de las afueras de la ciudad. Durante la noche, las gotas sobre el techo de chapa siempre me producen la felicidad que ce...