Se visten de dorado y se arrodillan
para ofrecerse a los que pasan,
yo las veo y siento que las quiero tener
mucho tiempo y por un rato a la vez.
Caleta Tankah. Pagamos el ingreso; nos colocan unas pulseras blancas. El acceso a la playa está privatizado, como en tantos lugares. El para...
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